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Analistas 21/01/2021

La robótica creará una disrupción en el sector de servicios

Desde los años sesenta, ha crecido el uso de robots en la industria, predominando principalmente en los sectores electrónico y automotriz, este último responsable de más del 40% de robots industriales en el mundo. En los últimos años el uso de robots industriales se ha acelerado, pasando a nivel mundial, de 74 robots industriales por cada 10.000 empleados en 2016, a 113 en el año 2020, siendo los líderes Singapur y Corea, con 918 y 855 robots por cada 10.000 empleados. Pero más allá del crecimiento en el uso de robots industriales, hay una categoría de robots que está ganando espacio en la industria y los servicios: los “cobots” una nueva generación de robots que están diseñados para realizar tareas repetitivas complementando el trabajo de las personas y creados para interactuar físicamente con humanos en un entorno colaborativo de trabajo, además, cuentan con varias ventajas adicionales: los “cobots” son más simples y fáciles de programar, y tienen flexibilidad para realizar diferentes actividades en conjunto con las personas, a diferencia de los robots industriales que son diseñados para realizar tareas especificas en forma autónoma.

Similar a las industrias del software y hardware, alrededor de la robótica, se esta gestando una economía de código abierto, donde el desarrollo de las tecnologías es en forma colaborativa, descentralizada y con acceso libre a su uso, acelerando las capacidades tecnológicas, simplificando el desarrollo de los robots, y reduciendo drásticamente la inversión y los costos de uso. Entre varias tecnologías de código abierto que están acelerando el despliegue de la robótica de bajo costo, resalto: (1) a nivel de software, el ROS (Robot Operating System), el cual es un sistema operativo orientado a la programación y control de robots, desde drones hasta vehículos autónomos, pasando por robots móviles y estacionarios. (2) Los computadores de bajo costo, entre los cuales se destaca el Raspberry Pi, que son computadoras de placa única del tamaño de una tarjeta de crédito que con precios desde 35 dólares ofrece un potente hardware para controlar robots y equipos industriales. (3) Los microcontroladores de placa única, de los cuales el más reconocido es el Arduino, y con precios desde los 12 dólares, permiten controlar sensores y actuadores, y finalmente, (4) El LiDAR, misma tecnología que traen los iPhone 12, la cual, emitiendo pulsos de luz, permite hacer un mapa del entorno del robot, haciendo más precisos sus movimientos y más segura la navegación e interacción del robot en ambientes colaborativos con personas.

Estas tecnologías, están reduciendo drásticamente los costos de los “cobots”, iniciando en precios desde unos cuantos miles de dólares, y con una mayor simplicidad en su implementación, programación y uso, convirtiendo la robótica en una tecnología asequible y rentable para los sectores y economías de bajos salarios como los que se presentan en la industria de los servicios, abriendo el espacio para el uso de los “cobots” en tareas tan diversas como la automatización de los procesos de logística en el e-commerce, inspección de productos agotados en el comercio, labores de limpieza y desinfección en grandes superficies, vigilancia de instalaciones, inspección de condiciones de seguridad industrial, y levantamiento de planos en obras civiles e industrias, entre otros. Detrás del uso de los robots en el sector de servicios se va a generar una gran disrupción, la “robótica como servicio”, entrando nuevos competidores a la industria de prestación de servicios intensivos en mano de obra con baja calificación, lo cual se constituye en una gran amenaza para aquellas empresas de servicios que no evolucionen a integrar los “cobots” como parte de su modelo operativo, y a su vez generándoles el deber ético de reentrenar a sus trabajadores en nuevas competencias técnicas que les permita insertarse en este nuevo entorno laboral.

Como conclusión, la integración de los “cobots” en el sector de servicios es una disrupción en proceso, pero afortunadamente, la robótica de código abierto ha sido un catalizador positivo para el desarrollo de conocimiento avanzado en robótica por parte de múltiples emprendedores, universidades y pequeñas empresas en Latinoamérica, quienes tienen el conocimiento para el desarrollo de “cobots” y solo requieren empresas de servicios e industrias que deseen ser protagonistas del desarrollo de esta tecnología y tomar ventaja de sus beneficios.