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Analistas 25/10/2018

¡Enhorabuena!

Guillermo Cáez Gómez
Socio en Cáez Muñoz Mejía Abogados

La concepción de emprendimiento en el país está cambiando: estamos empezando a dejar de ver este hecho como un modelo de autoempleo y sostenimiento y a entender que el emprendimiento puede ser tan fuerte como para jalonar la economía de un país. Esa es una buena apuesta y en los pocos días de la actual administración parece ser la que está haciendo este Gobierno.

El cambio de la forma en que se concibe el emprendimiento está comenzando a tomarse en serio, al punto de que en el Congreso se han dado pasos importantes como la conformación de la bancada del emprendimiento, abierta a todo tipo de tendencias políticas y que, según entiendo, esta diversamente integrada, lo que implica que estamos ante un buen augurio, o como dirían los romanos, “días fastos” para el emprendimiento en el país.

Pero los avances no se quedan en simples promesas o desayunos de trabajo entre los congresistas. Gracias al liderazgo de los representantes a la Cámara Catalina Ortiz y Mauricio Toro, la posibilidad de pasar del dicho al hecho es una realidad. Esta bancada ha conformado la Comisión Accidental sobre Emprendimiento, que pretende entrar a revisar los proyectos de ley que impacten o tengan que ver con asuntos relacionados con el emprendimiento y, en general, las empresas en el país, de manera que se pueda analizar con conocimiento técnico su contenido y promover los ajustes necesarios para contar con leyes aplicables y viables para la realidad empresarial colombiana.

Si bien la sola creación de la comisión accidental es un motivo de celebración -por la importancia que el Congreso le empieza a dar al emprendimiento- también lo es que la coordinación técnica de esta comisión estará liderada por la Asociación de Emprendedores de Colombia (Asec), que, desde el conocimiento propio, el sentir de los emprendedores que forman parte de la asociación y su experiencia en el diseño de política pública de emprendimiento, aportará la cuota para que los proyectos de ley consultados con esta comisión accidental se conviertan en leyes de la República que resuelvan problemas y no se conviertan en letra muerta por la falta de conocimiento del empresariado colombiano.

El rol de Asec en este caso será el de “representar” el emprendimiento y, por qué no y en términos generales, a los empresarios del país, para evitar la politización de las discusiones en el Congreso sobre asuntos que impacten a dichos sectores, pues no podemos desconocer nuestra realidad: así como hoy pedimos que se legisle o reglamente mirando a la cara a los emprendedores, también el rol de Asec será el de buscar que los trámites legislativos no desconozcan las realidades de otros sectores por tratar de apoyar desmedidamente el emprendimiento en el país.

A buena hora Asec forma parte de esa coordinación, pues será ese catalizador que requiere el Congreso para que un tercero -cuyo único interés es el fortalecimiento del empresariado en el país- logre filtrar y ayudar a disminuir el impacto para el emprendimiento y la gran empresa en esta nueva generación de políticas públicas, de manera que podamos seguir viendo grandes a las grandes sin perjudicarlas y a los que vienen atrás les demos el impulso necesario para que otros nuevos empresarios (en un futuro no muy lejano) los vean como grandes gracias al cambio de mentalidad y a la reorientación de las políticas en el país.