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Analistas 23/06/2021

Ideas *Nuebas* o *Vuenas*

Germán Eduardo Vargas
Catedrático/Columnista

La gran recesión conectó con el gran confinamiento (double-dip), y la continuidad maquillada con permutación siguió sometiendo al reformismo. Abracadabra, Santiago Montenegro, desde Asofondos, propone “reducir el uso del efectivo” para mitigar la informalidad laboral.

El Salvador también está en manos de prestidigitadores. Improvisando, es el país que, en el papel, adopta el bitcoin para “generar empleos y proveer inclusión financiera”, con “riesgo 0”. Capitalizando su influencia institucional, sería interesante conocer la composición del portafolio de inversión de Bukele, autócrata de ‘«Nuebas» Ideas’ y victimario aplicando ‘Ideas «Vuenas»’.

En lugar de jugar con las letras de cambio, deberían dedicarse a corregir la estructura del guion, y cambiar su sentido moral. Derrumbando sus desenfocados propósitos y desconectados argumentos, los costos impuestos a las transacciones solo bajaron hasta que Barguil reguló esa fuente de enriquecimiento del sistema financiero (aquel restaurante que cobra tanto por servir agua como por lo que prepara, o por comer en sitio como por llevar, mientras reza que no hay free lunch, recordando al profeta Friedman).

Los presuntos beneficios de las criptomonedas se diluyen o son efímeros porque su promesa de valor es la volatilidad; de hecho, Coinbase es otra montaña rusa y tether defraudó como ‘banco central’ (USDT). También fracasaron el petro (2017), divis@ venezolana sin reservas ni garantías; las fintech abortaron libra, *malversada* por Facebook, y un paraíso fiscal emitió la sand, vinculada al dólar estadounidense.

Entretanto, China prohibió las criptomonedas para posicionar su ciberyuan en los Olímpicos de Invierno (2022). Emitido por el Banco Popular, sería manipulado por aquel gobierno que usa “dos sistemas”, según le convenga, para influir en el ahorro o consumo: capitalismo financiero puro, desde la creación del papel moneda en ese imperio (siglo VII), pasando por ‘El Mercader de Venecia’ (siglo XVII), hasta nuestros días, nada cambió en lo relacionado a la miseria, la tasa *natural* de desempleo, la inequidad y la usura.

Como sea, China descifrará el futuro cuando revolucione los pagos sin requerir conexión online, para integrar las zonas rurales, y regule la competencia desleal de los *gig-antes* que intentan robarle poder al Partido Comunista, especulando con la tecnología y otros commodities, mientras que en occidente los oligopolios nos obligan a pagar precios artificialmente inflados, para maximizar sus ganancias.

También destruyen a los estados capitalizando la doble tributación-elusión (Double Irish With a Dutch Sandwich), con la excusa de compensar ciertas desventajas de las economías de escala y las guerras económicas (monetarias-comerciales). Al respecto, el impuesto global representa una iniciativa demasiado tímida para corregir tantas Ideas *Obsoletas y Malas*, que inocularon «fallos» insostenibles y corrupción, gracias a los abogados, contadores, economistas y financieros, que se creyeron ingenieros (fiscales) al desconfigurar el GPS del planeta y derrumbar el estado de bienestar.

La solicitud de ayuda de El Salvador fue rechazada por el Banco Mundial, porque el bitcoin no es transparente. A esos monetaristas los marcó ‘Tío Rico’ o ‘Monopoly’; otras simulaciones en la que pronuncian diferente lo mismo: “tomayto, tomahto”.