El clima dejó de ser un tema ambiental para convertirse en una variable macroeconómica que impacta infraestructura, salud, logística, precios y finanzas públicas
La salida es fortalecer, no borrar: modernizar la financiación, exigir trazabilidad del dinero, transparentar contabilidades, profesionalizar la formación de cuadros y mejorar la selección de candidaturas