Analistas

RAP: paz, autonomía y democracia

Nació la Región Administrativa y de Planificación del Caribe (RAP Caribe). Nació en el lugar que tenía que hacerlo: en la tierra que integra nuestro río portentoso con la inmensidad del mar Caribe. Surge con un propósito: fortalecer la unidad nacional, hoy, en transición hacia la paz.

La Región Caribe dice presente al crear un instrumento para la consolidación de la paz, la autonomía y la democracia.

Nace en esta tierra que el 10 de marzo de 2010 le manifestó al país su decisión de transformarse en región autónoma con el Voto Caribe. Este es el motivo que impulsa el nacimiento de la RAP, la de cumplir el mandato de la ciudadanía de la Región. Aclaro, la RAP no es región autónoma, pero sí un instrumento que nos permitirá alcanzar esa meta. No teníamos otro camino y el proceso sigue su marcha.

Nació para crear las condiciones que nos permitan trabajar por la creación de una institucionalidad que le dé vida al proceso de regionalización colombiano, conforme a las reglas constitucionales establecidas en los artículos 306 y 307 de la Carta Política de 1991. No podía ser de otra manera: respetando la ley.

La RAP tiene la figura descrita por las normas constitucionales que rigen la estructura de nuestro Estado de Derecho centralista. Esto no hay que pasarlo por alto. Tenemos bien claro el compromiso con la ciudadanía de la Región: el Voto Caribe nos obliga a impulsar el proceso de regionalización y esta lucha a favor de la democracia está presente en la decisión política y administrativa de conformar este esquema asociativo, descrito en la Constitución Política de Colombia.

La RAP articula los departamentos de la Región Caribe para hacer planes de desarrollo económico y social conjuntos, y enfrentarnos unidos a los poderes centralistas que han dejado empobrecidos a amplios sectores de habitantes de esta zona del país. Es un instrumento de lucha contra la inequidad y el abandono en que nos tiene sometido el centralismo. Es un esquema asociativo contra su abuso.

La RAP es un instrumento que fomentará la unidad de la ciudadanía y será una escuela perfecta para consolidar el proceso de regionalización. Una escuela que trabaje, en forma democrática, en identificar cómo será la Región Caribe que reclama nuestra ciudadanía. En esta escuela de autonomía y democracia que se abre, se pensará en forma conjunta el proceso de lograr la soñada y luchada autonomía regional. Por esto es bienvenida la RAP Caribe.

En otras palabras, la institución que se acaba de crear tiene que ser concebida como un medio para alcanzar un fin. La ciudadanía debe asumir esta realidad política y jurídica. No representa la autonomía regional ni un gobierno regional, pero sí es de mucha utilidad práctica para llegar allá. Tampoco significa el camino para la separación o el independentismo de la nación porque la unidad de Colombia no se discute, se afianza a través de mecanismos como la RAP.

En este sentido, hemos logrado construir un medio para que la autonomía regional, la democracia y la paz puedan reinar en el territorio nacional y para que la pobreza, la exclusión y la desigualdad puedan ser superadas. Apoyar la RAP Caribe es un imperativo de nuestra democracia, de la lucha por la autonomía regional. Bienvenida la RAP Caribe. Es necesaria llevarla en nuestro espíritu Caribe. Bienvenida la autonomía de la Región Caribe.