.
Analistas 23/09/2017

Las competencias profesionales del futuro

Analista LR

Vivimos tiempos de un profundo y veloz cambio tecnológico. Evidenciamos hoy en la forma de hacer negocios, de gestionar las organizaciones y de trabajar el impacto de la digitalización, la analítica, la inteligencia artificial y la automatización. Respecto a ésta última, James Manyika, director del Instituto Global de McKinsey, se refirió recientemente a un estudio de esa consultora según el cual cerca de 60% de las ocupaciones actuales tiene hasta 30% de actividades que pueden ser automatizadas. Ante realidades como esta, y frente a la expectativa de cambios aún más profundos, bien vale la pena reflexionar sobre algunas competencias profesionales y personales que, según expertos, serán vigentes y necesarias en el futuro a nivel organizacional, además de aquellas propias de la condición humana que serán complementarias y no excluyentes respecto a la tecnología.

Una competencia básica a cultivar es la flexibilidad para adaptarse. Tenemos certeza sobre la promesa de más cambio en el futuro. Así entonces, se vuelven críticos la disposición y el interés por aprender a lo largo de la vida, y trascender el paradigma según el cual tal proceso solo sucede cuando estamos jóvenes. La competencia de aprender a aprender, y a desaprender, es ahora de pertinencia cotidiana. Incluso aprender por nosotros mismos, sin depender siempre de la educación formal, movidos por la curiosidad y aceptando nuevas maneras de instrucción, se hace vital para estar vigentes y a la vanguardia. Adaptación y aprendizaje son pilares a su vez para desarrollar nuevas competencias al ritmo del cambio, sin rezago, y para hacer migraciones exitosas de carrera. Seguirán siendo igualmente vigentes, en un entorno altamente tecnológico, las denominadas capacidades blandas: pensamiento estratégico, comunicación, liderazgo, inteligencia emocional y negociación, entre otras. Estas capacidades son vitales para el adecuado funcionamiento de las comunidades humanas y para la gestión de las organizaciones, son difícilmente reemplazables por la tecnología y en cambio facilitan el aprovechamiento de sus bondades.

Otras competencias humanas seguirán siendo pertinentes para procesos organizacionales críticos y cotidianos como la toma de decisiones. Así entonces, son complemento a la tecnología la capacidad de seleccionar la información adecuada para ser analizada, la habilidad para interpretar lo numérico e integrarlo a la narrativa humana, la sensibilidad para analizar de manera conjugada la información cuantitativa y cualitativa, la competencia para vincular la experiencia en los procesos de análisis en especial en presencia de información incompleta, y la inteligencia para imaginar soluciones desde la creatividad. Y por encima de todo, las organizaciones son de humanos y trabajan para humanos, por eso la irremplazable capacidad de observarnos unos a otros siempre será vigente.

El nuevo mundo, denso en tecnología, nos promete enormes retos y posibilidades en lo profesional. Y dos actitudes son clave para una mirada confiada al futuro: la primera, desafiar el paradigma que tenemos sobre cada uno de nosotros. Somos lo que somos, pero no necesariamente lo que seremos. Es nuestra escogencia. Y la segunda, la curiosidad. Necesitamos arriesgarnos a ensayar y a aprender para descubrir en nosotros nuevos gustos, competencias y talentos. No tema al cambio, trascenderse a sí mismo es la respuesta.

Conozca los beneficios exclusivos para
nuestros suscriptores

ACCEDA YA SUSCRÍBASE YA

MÁS DE ANALISTAS

ÚLTIMO ANÁLISIS 01/06/2026

Agua residual tratada, un tesoro para aprovechar

Colombia tiene un inmenso potencial de fuentes hídricas que produce grandes cantidades de agua para cubrir la totalidad de la demanda de la población

ÚLTIMO ANÁLISIS 02/06/2026

¿IA o caos? 70% que no se puede explicar

Las empresas que ganen con IA no serán las que tengan más modelos o más comunicados de prensa. Serán las que conectan datos con resultados y apagan lo que no funciona antes de que el costo escondido se vuelva cultura

ÚLTIMO ANÁLISIS 02/06/2026

Startups: el reto es escalar

Colombia es el tercer ecosistema de inversión en Latam: el país alcanzó US$857 millones invertidos en startups en 2025