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Analistas 16/02/2021

¿El retorno del multilateralismo?

Carlos Ronderos
Consultor en Comercio y Negocios Internacionales

Con este mismo título pero sin signos de interrogación José Antonio Ocampo señala como este retorno es una prioridad para 2021 y resalta algunas razones para el optimismo en esta dirección, después de un año disruptivo para el multilateralismo en todos los frentes. En las instituciones económica, en las instituciones de salud, políticas y de comercio, y en las voluntades en torno a temas neurálgicos como el medio ambiente y el desarme nuclear.

¿Habrá razones para esperar que en el 2021 veamos un retorno al multilateralismo? No lo creo. No hay duda que el presidente Biden entiende el contexto global y el papel que en él juega su país, y se ha reintegrado tanto a la OMS como al Acuerdo de París. Pero una golondrina no hace verano y a ello se suma que la dinámica antiglobalizante, que amenaza el multilateralismo, tiene una inercia que difícilmente se podrá reversar en el corto plazo.

En la tarea más inmediata de las vacunas existen pocas señales de voluntad multilateral. En comunicado conjunto de la OMS y Unicef se señala que “de los 128 millones de vacunas que se han administrado hasta la fecha, más de tres cuartas partes se han aplicado en solo 10 países que representan 60% del PIB mundial. Mientras que en casi 130 países con 2.500 millones de habitantes aún no se ha administrado ni una sola dosis”. El mecanismo Covax ha anunciado “mas de mil millones de vacunas”, que alcanzarían para vacunar a 500 millones de personas, cifra pequeña frente a las necesidades de los países de ingreso medio y bajo. Algunos países de altos ingresos han adquirido más vacunas de las que se requieren para inmunizar toda su población, priorizando los intereses nacionales. Son los casos de Canadá, que cuentas con 9,5 dosis por cada habitante, y el Reino Unido, que cuenta con 5,1 por cada habitante. Estos datos no son un buen augurio para la necesidad de un esfuerzo multilateral frente al covid-19.

En el campo del comercio tampoco se vislumbra un 2021 más multilateral. El presidente Biden ha anunciado que no levantará los aranceles impuestos a productos chinos, que como se sabe se impusieron por razones de “seguridad nacional”, argumentó que bordea con la violación de las normas de la OMC.

Por su lado, esta organización se encuentra paralizada tanto en los aspectos de negociación de nuevas disciplinas del comercio como en su órgano se solución de disputas, y en su capacidad de hacer valer las decisiones de sus tribunales en esta materia. Con la crisis, todos los países, entre ellos los Estados Unidos y Colombia, están en campañas de compra nacional, ignorando el principio de Trato Nacional en compras estatales.

En el campo político el escenario no es menos incierto. Existe una nueva “guerra fría” que difícilmente podrá generar acuerdos fundamentales para el mundo globalizado entre Estados Unidos, Rusia y China. Esta realidad hace inoperante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y difícil alcanzar acuerdos en torno a temas nucleares en particular en lo que respecta a Irán Corea del Norte.

Ojalá veamos, como lo anticipa Ocampo, al FMI y Banco Mundial extendiendo nuevas facilidades a los países pobres golpeados por la pandemia y mayor solidaridad en torno a la desigualdad resultado de esta tragedia. Que la esperanza por un mundo más comprometido con un multilateralismo que vaya más allá de instituciones burocráticas inoperantes sea lo último que se pierda.