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Analistas 16/07/2021

El futuro empieza ahora

Carlos Rebellón
Director de Gobierno y Políticas Públicas de Intel

La nueva realidad que la sociedad experimenta está cada vez más impulsada por la convergencia de dispositivos conectados, datos, economía computacional, proliferación y aceleración de Big Data y analítica en la nube es la base tecnológica para la innovación de la industria y las ciudades del futuro.

Este cambio en el rol que la tecnología tiene dentro de la sociedad está generando oportunidades sin precedentes para que el sector público y las empresas privadas desarrollen nuevos servicios, mejoren la productividad, el empleo, la eficiencia y la toma de decisiones en tiempo real y desarrollen nuevas e innovadoras experiencias de usuario.

Se prevé que para 2025, 55% de los datos serán generados a través de IoT y que para el 2023 43% de las tareas de IA se realizarán en dispositivos periféricos. Muy cerca, en 2023, 70% de las empresas ejecutarán diferentes niveles de procesamiento a la vanguardia de la tecnología IoT.

Es un consenso de la industria y la administración pública que las ciudades que inviertan en interoperabilidad, políticas de intercambio de datos, un ecosistema de desarrollo abierto y plataformas e infraestructuras sólidas de datos abiertos estarán bien posicionadas para aprovechar al máximo las oportunidades de una ciudad inteligente.

En efecto, todas las ciudades inteligentes están habilitadas por cuatro tecnologías: AI, 5G, Nube y IoT (incluido el cómputo en el borde). Los beneficios clave de estas tecnologías incluyen el transporte, los servicios públicos, la seguridad pública y la sostenibilidad. Es indispensable descubrir nuevas formas de utilizar nuestra tecnología para abordar los desafíos del futuro… Y el futuro ya no puede esperar. Habilitar un Internet de las cosas (IoT) más inteligente, brindando un respaldo a las ciudades que optan por un procesamiento en el borde capaz de capturar más datos, analizarlos más rápido y actuar de forma anticipada ayudará a las ciudades a administrar los servicios de recursos de transporte público logrando soluciones que van desde estacionamiento inteligente, administración de tráfico y optimización del transporte público.

Los fundamentos de IoT comienzan con la conectividad, la administración y la seguridad. Las capacidades analíticas, integradas tanto en el borde de la red como en la nube, transforman los datos en información.

El crecimiento exponencial de la potencia informática en el borde está ampliando las capacidades y difundiendo la inteligencia artificial en todas partes. Los dispositivos de IoT de seguridad pública que pueden percibir, reaccionar e intervenir por sí mismos se están convirtiendo en una realidad cotidiana. Esto sería imposible de lograr sin esa potencia informática del cómputo en el borde, ya que, de lo contrario, el crecimiento exponencial de los datos haría insostenible su procesamiento y análisis.

Un buen ejemplo es IoT de alto rendimiento en seguridad pública. Hacer que las cámaras, las farolas y las intersecciones sean inteligentes requiere dispositivos informáticos y de redes de alto rendimiento que puedan resistir condiciones extremas. Los fabricantes están respondiendo con sistemas integrados y con clasificación industrial en chip (SoC), computadoras en módulos (COM) y dispositivos especialmente diseñados que pueden brindar inteligencia artificial y computación autónoma a las aplicaciones de borde más exigentes.

Por otro lado, las redes de borde 5G, en comparación com 4G, ofrecerán 10 veces menos latencia, 50 veces más velocidad y 1.000 veces más capacidad. En una situación de emergencia, estos segundos adicionales pueden ayudar a salvar vidas.

La Inteligencia Artificial, visión por computadora y aplicaciones sensoriales también son fundamentales en este contexto. Las farolas inteligentes pueden usar estos modelos para escuchar accidentes y robos. Si un alumbrado público inteligente capta que se rompe un vidrio, puede volverse rojo, parpadear y llamar a la aplicación de la ley, todo sin intervención humana.