Mercadeo y fútbol

GUARDAR

El deporte más popular del mundo, aunque no en todas partes, es algo que apasiona a la mayoría de los colombianos y por ello, creemos que el mercadeo debe ser bien entendido por quienes son más directamente responsables de lo que sucede, no solamente las directivas sino también por la hinchada que debe observar comportamientos adecuados y de conformidad con lo que es y representa el deporte.

Para ello hay que entender el mercadeo como lo que realmente es, y que de acuerdo con las definiciones de la American Marketing Association puede resumirse como una función organizacional de todo y de todos los involucrados con el fin de adelantar procesos para crear, comunicar, suministrar e intercambiar ofertas de valor para beneficio de todos; lastimosamente, todo parece indicar que en el caso del fútbol nuestro, y en muchos otros, no se ha entendido ni valorado lo que es y significa.

El marketing deportivo debe orientarse hacia la búsqueda de cuatro objetivos principales: lograr practicantes del deporte (aficionados y profesionales), formar aficionados y seguidores, lograr patrocinadores y proveedores e impulsar el desarrollo social que genere un mejoramiento del nivel de vida, considerando el deporte como una actividad de recreación con fundamento en competencia.

Para lograrlo, el mercadeo del deporte se fundamenta en el uso de las herramientas y parámetros del marketing general, que busca formar y mantener una clientela, entendiendo que como nadie es, ni puede ser, todo para todos, existirá competencia con otros dentro del mismo deporte, y con diferentes actividades que hacen parte de ese mundo apasionante.

Implica lo anterior un proceso ininterrumpido de formación de todos los participantes, que debe comenzar desde la infancia, haciendo ver el deporte como lo que es, con datos estadísticos, procesos, y eventos fundamentados en el antiguo principio aida: llamar la atención, generar interés para que existan deseos y se alcance la acción de los que se pretende que tengan un comportamiento sostenible para que pueda perdurar la actividad como debe ser.

Pero en un campeonato como el nuestro, que no permite procesos ni generar sentido de pertenencia entre quienes son los operarios (léase técnicos, futbolistas y árbitros (¿?) principalmente), porque dos campeonatos anuales no lo permiten, además de ser “saca técnicos” por primar el resultado sobre cualquier otra cosa, y contar con tanto payaso, simulador de faltas, árbitros que dejan muchas dudas sumado a que pitan y sacan tarjetas “hasta por un saludo”, como alguien dijo, es muy complicado.

Sumado a lo anterior, directivas de equipos (porque no son clubes) que tampoco lo entienden y no forman ni se preocupan por mantener las hinchadas, los patrocinadores y mucho más.

Como si fuera poco, y de ello culpan al mercadeo, en lugar de hacer responsables a quienes no saben aplicarlo, haciendo primar los intereses comerciales (TV y radio), es más difícil que se logre mantener los estadios con buena cantidad de público.

No es pues buscar patrocinadores y que la gente acuda a los escenarios, ni hacer de él una fuente de enriquecimiento para unos cuantos; es mucho más, y muchísimo más lo que ha faltado; pero se puede, con voluntad y, con seguridad, son un formato de campeonato diferente, que se más justo y equitativo y que perita adelantar procesos reales.

LA REPÚBLICA +

Registrándose puede personalizar sus contenidos, administrar sus temas de interés, programar sus notificaciones y acceder a la portada en la versión digital.

GUARDAR
MÁS LR

Agregue a sus temas de interés

MÁS LR

Agregue a sus temas de interés