No ha sido extraño escuchar que todas las organizaciones no pueden hacer mercadeo por el costo que ello conlleva, sobre todo, en esta extraña temporada que estamos viviendo, aunque todos, sin excepción, están reconociendo ahora la importancia y necesidad del marketing.

Sin embargo, la reducción de la inversión en lo que se estaba haciendo, o supresión de las actividades en algunos, como reconoce 34% de los mercadólogos encuestados según reporta la investigadora y consultora norteamericana Gartner, deja ver claro que todavía hay quienes piensan que en épocas difíciles es adecuado reducir, y hasta suspender las actividades de mercadeo, y de sus herramientas, sobre todo las comunicaciones

Observando la cantidad de casos y situaciones que a diario se están conociendo, por el efecto del confinamiento que produjo el covid-19, sobre lo que sucede en el mundo entero, se ve claro lo que Ted Levitt definió como miopía, por falta de conocimiento o claridad sobre lo que es y significa para el desarrollo organizacional y de la sociedad, aunque parece que esta crisis ha abierto muchos ojos.

No es fácil cuando esa realidad aflora, pues ante los recortes ordenados por las altas directivas, y la falta de verdadera gente de marketing en algunas organizaciones, según el estudio, 30% de los encuestados opina que se ha complicado la vida por la falta de agilidad y flexibilidad en la toma de decisiones, sumado al costo de su implementación.

Cuando Peter Drucker dijo que “las dos únicas funciones fundamentales de una organización son marketing e innovación”, y Ted Levitt comentó que “el marketing se basa en la formación y mantenimiento de los clientes por medio de las relaciones con ellos”, muchos se confundieron y asemejaron el mercadeo a otras disciplinas.

Es una realidad indiscutible que las acciones de mercadeo que se desarrollan, tienen que ajustarse a los cambios que exigen la sociedad y el mundo moderno, y con mayor razón y agilidad durante crisis extremas como la actual.

El miedo, la tecnología y su mundo virtual que ha impulsado exponencialmente la actividad digital, y los comportamientos sociales, principalmente, han hecho que todo nos cambie ya y para el futuro, que como nunca antes se presenta con una altísima dosis de incertidumbre y oportunidades.

Un estudio de hace unos días, adelantado por la consultora MTM deja ver con claridad que las Pyme, sobre todo, están altamente preocupadas por lo que está sucediendo y la forma como se tendrá que trabajar una vez esto acabe, aunque creen que habrá oportunidades de recuperación. 70% dicen que lo que deben hacer ahora, y aparentemente están haciendo, es mantener el contacto con los mercados y 58% dice que está trabajando en marketing, adelantando innovaciones para productos, oferta y actividades con los clientes y prospectos, porque han entendido que es fundamental para sobrevivir y continuar con éxito, conectar con los mercados y no dormirse.

Todo está indicando que aun hay algo de confusión, pero el mundo se está moviendo y la innovación ha sido una gran respuesta que se está observando en todos los campos. Hay optimistas, pero sigue habiendo pesimistas y neutrales, como siempre y en todo, reconociendo todos que el marketing es de todos y para todos al igual que en todas las situaciones que se presenten. Unos con conocimiento y otros con sentido común simplemente, pero como se dice, ahí vamos.