Analistas 28/10/2020

De las percepciones a las acciones

La nueva realidad a la que nos enfrentamos en la industria petrolera, causada por el covid-19 y la débil demanda de crudo se refleja en la percepción de la ciudadanía. Esta apreciación se manifiesta en el Barómetro Petrolero, un estudio que muestra cómo ven la industria petrolera 1393 ciudadanos consultados.

La encuesta muestra que la pandemia cambió la percepción de la industria en la cual para 2020, temas como el empleo, el aporte al progreso, la inversión regional y la responsabilidad social, cedieron en promedio siete puntos porcentuales (7%) con respecto a otros sectores como el comercio, industrial, construcción y turismo entre otros. En cambio, con el nuevo SGR con asignaciones a las áreas productoras de 25% y con $16 billones para la inversión, la percepción es que esta industria es positiva para el país, con una respuesta afirmativa de 74%.

También existe una tendencia favorable a que las operaciones petroleras deben aumentarse para contribuir a la reactivación económica del país a pesar de que se percibe como un sector que es muy lento para reaccionar en su aporte a esta recuperación comparada con otros sectores.

Igualmente, del estudio se observa que existe un renovado interés por el tema del “fracking” y de los Proyectos Piloto de Investigación Integral (PPII), en donde a pesar de que se considera que aún se sabe poco sobre el tema, con más de la mitad de los encuestados manifestando desconocer detalles al respecto, hay un incremento en el porcentaje de encuestados que están de acuerdo con la realización de actividades en los yacimientos no convencionales (YNC).

De estas percepciones se pueden generar acciones desde el sector de las cuales ya hay avances importantes: La industria debe trabajar para reconocer y abordar la percepción negativa social y las consecuencias ambientales asociadas con el desarrollo de la industria petrolera y de los YNC.

El financiamiento y promoción de programas educativos a nivel regional sobre las actividades de la industria petrolera sostenibles con el medio ambiente y las comunidades, es una estrategia eficaz para que los operadores aborden algunas de las percepciones (erróneas) del público.

De los esfuerzos realizados en este sentido, aun insuficientes, el país ha respondido positivamente ante el trabajo del Gobierno, las compañías, la academia y los gremios; la encuesta muestra que las actividades de investigación y desarrollo de los YNC deben realizarse pasando de un 22% en 2019 a 30% en 2020; y 40% considera que los PPII están debidamente regulados por el Gobierno.

Pero ante la percepción que muestra la encuesta de ser una industria lenta a la hora de ser un sector clave que aporte a la economía pospandemia, el llamado es para que el gobierno y empresas agilicen el proceso de toma de decisiones, aprobaciones de licencias y permisos y decisiones de inversión, de modo que se refleje a la brevedad en el incremento de las actividades operacionales, en el empleo y se reactive toda la cadena de valor.

Y a estos esfuerzos deben sumarse la ejecución de los PPII, los cuales representan una oportunidad para extender el horizonte de autosuficiencia petrolera, logrando una recuperación económica pospandemia que vaya en línea con sostenibilidad ambiental y la transformación energética y productiva.