Deje de contar incidentes y empiece a medir capacidad. Inventaríe cada agente activo, qué toca y con qué credencial, y dele el mínimo acceso, nunca el de quien lo instaló.
La tecnología puede ayudarnos a recuperar tiempo. Decidir qué merece nuestra atención seguirá siendo una decisión profundamente humana.
El propósito compartido universal debe incorporar cambios de fondo, sin arrasar con lo bueno existente. Exige mejor educación para cultivar criterio, canales adecuados y mecanismos de revisión