La transformación de las emociones en activos económicos puede convertirse en uno de los ejercicios colectivos más disfuncionales y el tránsito de la atención a la tensión lo está insinuando
De todas formas, el error de cada uno sería asumir que su particular visión se debe imponer sobre los otros. La equidad que los colombianos reclaman no se logra con experimentos socialistoides, como pretende Cepeda
Lo que Colombia quiere es seguir anestesiada. Quiere creer que el almuerzo gratis existe, que el Estado es un pozo sin fondo y que podemos alcanzar la prosperidad decretando derechos sin necesidad de producir