Analistas

Gobierno corporativo, desafío para las empresas

Colombia está a las puertas de ingresar a la Ocde, gracias a que cumplió más de la mitad de los requisitos, entre ellos los de gobierno corporativo, tema en el que hay avances de emisores de valores como el Grupo Energía Bogotá. Pero falta mucho camino por recorrer.

Desde hace más de cuatro años el Gobierno viene haciendo ingentes esfuerzos para ingresar a la Ocde, un club de 35 países que representan cerca de 70% del comercio mundial y 80% del PIB del planeta.
El país que ingresa a la Ocde tiene una especie de sello que lo identifica por el cumplimiento de sus buenas prácticas internacionales en temas relacionados con estabilidad financiera, normas laborales, educación, desarrollo social, económico y ambiental, así como gobierno corporativo.
Cabe recordar que la Ocde fue creada en 1961 y actualmente es uno de los organismos internacionales más influyentes en temas económicos, del que hacen parte 35 países desarrollados entre los que están Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Alemania, Francia, entre otros, y en el que solo están dos países de América Latina: México y Chile.

Pues bien, Colombia fue aceptada oficialmente en mayo de 2013 para ingresar a ese privilegiado grupo, para lo cual debía seguir una estricta hoja de ruta, cuya ejecución se traduce en que 15 de los 23 comités que lo están evaluando hayan avalado buena parte de los requisitos previstos.
Uno de ellos es el de gobierno corporativo, que regula el cumplimiento de un conjunto de normas sobre el buen funcionamiento de los órganos directivos de las compañías con participación pública, para que sean más independientes y puedan tomar las mejores decisiones en beneficio de la empresa.

“Probablemente ningún otro candidato a la Ocde ha tenido avances como Colombia durante su proceso”, dijo Daniel Blume, delegado del organismo cuando presentó en julio de este año el informe del avance de Gobierno Corporativo para Colombia. Sin embargo, el funcionario sostuvo que el desafío para el país será continuar en la búsqueda de condiciones para que el mercado sea más atractivo para las nuevas empresas que buscan crecer.

Precisamente, para evaluar los avances, lecciones aprendidas, nivel de transparencia en las empresas y el desempeño de las juntas directivas, se realizará hoy y mañana en Bogotá el Quinto Encuentro de la Red Latinoamericana de Gobierno Corporativo de Empresas Estatales, organizado por la Ocde y la Corporación Andina de Fomento (CAF).

En dicho evento participarán funcionarios de estas organizaciones internacionales, el Ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, y representantes de los gobiernos de Brasil, Paraguay, Argentina, entre otros.

Un caso de éxito
Dentro de los paneles del evento se incluyó como caso de éxito al Grupo Energía Bogotá (GEB) que, en línea con la intención de Colombia de ingresar a la Ocde y en su calidad de emisor de valores, lleva cerca de dos años implementando las buenas prácticas del gobierno corporativo, tras la decisión de su presidente, Astrid Álvarez, quien se propuso esta meta cuando asumió el cargo.

“En el Grupo Energía de Bogotá uno de nuestros objetivos es fortalecer el gobierno corporativo e implementar mejores prácticas para fomentar la ética empresarial, utilizando como referencia las recomendaciones del Código País y de la Ocde. Actualmente, estamos trabajando para pertenecer al selecto grupo de organizaciones con prestigio en buenas prácticas de gobierno corporativo tales como el Global Corporate Governance Forum – Golden Circle”, dice Álvarez.

La directiva alineó el gobierno corporativo del grupo con un ambicioso Plan Estratégico para posicionar a la compañía no solo en Colombia, en Brasil, Perú y Guatemala, donde tiene presencia, sino en otros países de América Latina.

El GEB ha logrado en casi dos años lo que muchas empresas han demorado casi una década gracias, entre otras cosas, a que centralizó todo el manejo de este tema en la Dirección de Asuntos Corporativos y Filiales. Esta dirección se ha encargado de implementar los requerimientos contemplados en la Circular 028 de la Superintendencia Financiera sobre la adopción de las mejores prácticas corporativas, a nivel de todas las empresas del grupo empresarial, pese a que no todas son emisores de valores.

Entre los avances logrados están el trato igualitario a todos los accionistas, independientemente del valor de sus inversiones, la revelación de información y la publicación de cifras de manera transparente. De hecho, la compañía ha sido reconocida en el programa Investor Relations 2016, de la Bolsa de

Valores de Colombia, por sus altos estándares de revelación de información.
Además, renovó 89% de la Junta Directiva y se logró una mayor independencia de sus integrantes -hoy 33% de los cargos son independientes, cifra que está por encima del requerimiento legal que es de 25%-, mientras que 33% de los miembros de junta son mujeres. Todos los comités de la Junta Directiva (Compensaciones, Financiero y de Inversiones, Auditoría y Riesgos y Gobierno Corporativo) son presididos por un miembro independiente.

Adicionalmente, se establecieron reglas generales para la elección del Revisor Fiscal, con el fin de fortalecer su independencia y que sea el mismo revisor fiscal para todas las empresas del grupo. Finalmente, se aprobó el Acuerdo de Grupo Empresarial para permitir que las empresas del GEB (TGI, Cálidda, Contugas, Trecsa, Eebis y Gebras) trabajen bajo los mismos parámetros y principios de buenas prácticas.

“El gobierno corporativo es más que un conjunto de normas, es toda una cultura, una manera de actuar alrededor de las buenas prácticas, de la transparencia, la ética y la rendición de cuentas”, dice Astrid Álvarez.
Estas buenas prácticas se han logrado implementar en compañías que han afrontado procesos de democratización como ISA y Ecopetrol. En el caso del GEB se espera que se profundicen con el proceso de democratización del 20%, que iniciará próximamente.

La democratización promoverá aún más la independencia de los órganos directivos y blindará la gestión de la empresa de los vaivenes políticos, con el fin de proteger los intereses de los accionistas minoritarios y que se mantengan en el tiempo todos los esfuerzos que en materia de gobierno corporativo ha adelantado esta administración.

Colombia ha dado pasos importantes para el ingreso a la Ocde, con el apoyo del sector empresarial que está comprometido con estas buenas prácticas que se deben generalizar cada vez más en el país para estar alineados con las tendencias internacionales que abogan por una mayor transparencia.