Pensemos en las palabras más utilizadas en los últimos meses del año en Colombia y en el mundo… sin duda ganan ‘crisis sanitaria’, ‘crisis económica’, ‘reactivación’, ‘bioseguridad’, ‘sector resiliente’, entre muchas otras. Por otro lado, poco escuchamos o utilizamos palabras como ‘viajes de negocio’, ‘vacaciones’, ‘destinos de temporada’, ‘rutas gastronómicas’.

Sin embargo, y para sorpresa de algunos, estas palabras que aparentan ser solo entretenimiento y que no están en las agendas de muchos, pueden ser la clave para lograr la tan utilizada expresión de reactivación económica que necesitamos.

Sin bien, actualmente el turismo es uno de los sectores más afectados por la covid-19, sólo basta con tomar de referencia las cifras del comportamiento económico de este sector después de la crisis del 11 de septiembre de 2001 o la crisis económica de 2009, para confirmar que tenemos una herramienta que nos ayudará a levantarnos con una velocidad increíble en estos momentos que parecen poco prometedores.

De acuerdo con la Organización Mundial del Turismo (OMT), luego de la crisis de 2009 el empleo en todos los sectores en el mundo creció un 11% entre 2010 y 2018, mientras que el empleo en servicios de alojamiento y comidas incrementó un 35%, cifras que, si hoy las ponemos sobre la mesa, pueden mostrarnos un panorama más alentador que garanticen una hoja de ruta viable para respaldar el proceso de reactivación en el que poco a poco nos vamos sumergiendo.

No obstante, tenemos también que contar con un “vehículo” que nos apoye en el proceso. No podemos hablar de turismo sin hablar de aviación. La industria aérea también se encuentra en días grises y este sector es un aliado que impulsa industrias como la hotelería, la gastronomía y en general el turismo.

Entendiendo las cifras, no resulta descabellado apostarle a todos los proyectos turísticos posibles que engranen toda la cadena de valor que la componen. Es por ello que aplaudo a todos los dirigentes que no han olvidado a este sector y siguen adelante con los planes que en un corto y mediano plazo serán la plataforma de buenas noticias.

Se entiende el aparente lanzamiento acelerado de fuertes campañas hoteleras, gastronómicas o que incentivan a visitar un territorio bajo los parámetros que están permitidos a la fecha. El incentivar el turismo local, además de alimentar el alma, elevar el sentido de pertenencia y el conocimiento de lo propio, tema que da para otro escrito, mueve la economía, mueve el comercio, mueve a la gente y activa ciclos de recuperación financiera de manera acelerada.

No digo que los demás sectores no sean importantes, o no generen impacto. En estos momentos de coyuntura económica resultan relevantes cada uno de los aportes que podamos hacer a la economía, desde el emprendimiento local hasta la atracción de inversión extranjera.

No se trata sólo de un tiquete de avión, o de volver a tener la confianza para utilizar estos servicios bajo todos los parámetros de bioseguridad, se trata de encender nuevamente y con responsabilidad estos motores, que se traducen en un nuevo renacer para una repotenciación de la economía Colombia.