MI SELECCIÓN DE NOTICIAS
Noticias personalizadas, de acuerdo a sus temas de interés
La nueva reforma tributaria que el Gobierno Nacional presenta como un remedio para equilibrar las finanzas públicas es, en realidad, una pesada carga sobre la ciudadanía y, lo más grave, resulta aún más peligrosa para el futuro: el desarrollo digital de Colombia. En plena cuarta revolución industrial, dominada por la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías, el Gobierno decide ponerle un freno a la industria digital, en vez de promoverla de forma adecuada. Las razones resultan ser las siguientes:
Estamos, en definitiva, ante una reforma que empobrece el presente e hipoteca el futuro. Encarece la vida diaria, golpea a la clase media, castiga el ahorro y mutila la transformación digital de la nación. Mientras el mundo invierte en innovación, conectividad y talento, el Gobierno Petro decide ponerles impuestos y frenar el progreso, excluyéndonos de consolidar nuestra entrada a la cuarta revolución industrial, dominada por la inteligencia artificial, la que más riqueza ha acumulado en la historia de la humanidad en un menor periodo de tiempo.
¿Estamos dispuestos a aceptarlo?
Si un gobierno puede cancelar el acceso a la IA por razones estratégicas o de seguridad nacional, la dependencia tecnológica se transforma ipso iure en una vulnerabilidad
La pregunta, por tanto, no es si Colombia va a envejecer -eso ya está ocurriendo-, sino si el país va a tratar la longevidad como una carga
Uno de los avances centrales fue la creación de equipos de diálogo: no como gesto ingenuo, sino como técnica democrática de gestión del conflicto