Analistas 05/09/2020

Gobierno corporativo y sostenibilidad empresarial y sectorial

La renuncia masiva de los miembros de la junta directiva de la emblemática EPM ha causado revuelo en la opinión pública colombiana. Hay quienes entienden este acto como legítimo y necesario y otros que estiman que la decisión del Alcalde de Medellín, presidente de la Junta, de dejar ir a los miembros independientes pone en riesgo el futuro de la empresa. Mas allá del caso puntual, es importante reflexionar acerca de la relación que existe entre el gobierno corporativo y la sostenibilidad empresarial.

El tejido empresarial colombiano lo compone en más de un 90% empresas Mipyme, es decir micro, pequeñas y medianas empresas, la mayoría de las veces de carácter familiar, las cuales, según el Decreto 957 de 2019, y clasificadas dentro de tres macrosectores (manufactura, servicio y comercio), tienen ingresos inferiores a $59.527, $16.558 y $74.066 millones anuales, respectivamente.

Estas empresas, de acuerdo con el Ministerio del Trabajo, proveen más de 80% del empleo nacional. Si bien, muchas veces se puede pensar que el gobierno corporativo es necesario solamente en grandes empresas o conglomerados, es un error pensar que las Mipyme no lo necesitan. Tal vez aquí radica la equivocación. Para entender el tema hay que comprender qué es el gobierno corporativo y por qué es importante.

El gobierno corporativo es el conjunto de normas, principios y procesos de toma de decisiones que busca reglamentar la estructura y el funcionamiento de los órganos de gobierno de una empresa. Específicamente, a través de estas prácticas y procedimientos, la asamblea de accionistas (propiedad de la compañía), la junta directiva (el gobierno de estas) y la dirección general (su administración), acuerdan modelos de operación y niveles de autonomía en las decisiones, pensando en sus múltiples stakeholders (grupos de interés), para generar valor en el largo plazo. Las prácticas de gobierno corporativo son el eje de la sostenibilidad de las empresas y organizaciones.

La sostenibilidad por su parte es la característica del desarrollo que garantiza las necesidades del presente sin comprometer las necesidades de futuras generaciones. En el contexto organizacional, la sostenibilidad implica la creación de valor en tres dimensiones específicas: económica, social y ambiental.

Detrás del gobierno corporativo está el firme propósito de gobernar con transparencia, generando confianza en todos los grupos de interés de cada organización. Uno de ellos, sin duda, muy relevante, sus propios empleados.

Aunque es cierto que, en muchas empresas el crecimiento, la complejidad o la sucesión familiar, son los que llevan a plantearse la definición y explicitación de las prácticas de modelos de gobierno corporativo, es importante entender el impacto que el buen gobierno corporativo tiene en la sostenibilidad de una organización.

Por el contrario, la ausencia de definición de procesos de toma de decisión y de atribuciones, o la falta de cumplimiento de estos pone en riego a las empresas independientemente de su tamaño.

El ruido que los recientes acontecimientos de EPM han generado en la opinión pública debe servir para que todos los empresarios y directivos hagamos un examen y revisemos si efectivamente las organizaciones que lideramos cuentan con esquemas de gobierno corporativo que maximicen su sostenibilidad.

No hay que olvidar que finalmente, la sociedad civil es la que da permiso a las organizaciones para operar. Bien reza el viejo adagio popular, soldado advertido, no muere en batalla. Cuanto bien haría a nuestro tejido empresarial que todas nuestras organizaciones, incluidas las Mipyme, decididamente trabajaran por mejorar sus prácticas de gobierno corporativo para garantizar su propia sostenibilidad y la del sector industrial al que pertenecen.