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Analistas 17/07/2021

La calidad de tu escucha

Aldo Civico
Antropólogo y estratega de liderazgo

Lo que escuchamos es un reflejo de la calidad de nuestra escucha, decía el cantante Robert Fripp. Por eso, muchas veces terminamos escuchando solo lo que queremos escuchar, sin el compromiso de querer verdaderamente entender la experiencia y la perspectiva del otro. Porque escuchar es permitirse entrar en el mundo del otro. Ken Wilber habla de la escucha como del milagro de nosotros, porque es el cambio de perspectiva desde el Yo hacia el Tú.

Esta habilidad de cambiar perspectivas, para hacerse uno con el otro, es hoy una habilidad fundamental de un liderazgo inteligente, en esta era de la disrupción y de la complejidad donde las coincidencias nos hacen sentir parte de una misma realidad y las diferencias dinamizan las relaciones. Además, escuchar es fundamental a la hora de enfrentar un conflicto, para resolverlo. Es un arte que puede cerrar las brechas de un mundo polarizado.

Por eso, el profesor de MIT Otto Scharmer presenta cuatro arquetipos de la escucha, que es bueno revisar para volvernos más conscientes de la calidad de nuestra escucha y de cómo podría evolucionar para ser más efectivos en nuestra comunicación.

El primer nivel de escucha dice Scharmer, se reduce a escucharnos solo a nosotros mismos, incapaces de salirnos de nuestra burbuja. Interpretamos lo que escuchamos solos a través de nuestros conocimientos, experiencias, valores, ideologías. Es rechazar la posibilidad de que existan otras perspectivas; es la ausencia de curiosidad.

El segundo nivel de escucha es propio de quienes aceptan un debate con el otro. Se asoman a la ventana de su propio mundo, para ver que hay más allá de su propia realidad y visión. Es la escucha de quienes recogen información y datos, de quienes hacen preguntas, pero sin arriesgarse a dejar su propio mundo.

El tercer nivel refleja la capacidad de quienes practican una escucha empática; son capaces de dejar su propio mundo para ponerse en los zapatos del otro. Tienen el compromiso de entender al otro, de reconocer su perspectiva, valores, ideas, sin necesidad de simpatizar y asumirlos. Es una escucha que genera puentes entre posiciones distintas. Es la escucha de quienes fomentan el diálogo.

Finalmente, el cuarto nivel es representado por la escucha generativa, que es capaz de intuir el futuro que quiere emerger. Logran este nivel quienes escuchan con el corazón, la mente y la voluntad abiertos porque no solo son capaces de ponerse en los zapatos del otro, apreciando su experiencia y punto de vista, sino que son capaces de escuchar a todo el sistema, que nunca habla al unísono, sino que es una cacofonía de voces, historias, ideas y posiciones, muchas veces en disonancia. Pero en esta disonancia se reconoce la importancia de cada una de las voces. Es una escucha que requiere un nivel de conciencia mucho más alto para quienes se encierran en la comodidad de su burbuja. Es esta la escucha de quienes innovan porque entienden al liderazgo como la habilidad de construir un mundo al cual los demás quieren pertenecer. Es la escucha que necesitamos practicar hoy.