Analistas 01/05/2020

El futuro emergente

“Este ya no es el tiempo de mejoras incrementales. O nos transformamos de manera radical, o pronto seremos irrelevantes”. Esto me dijo un ejecutivo desde Estados Unidos en estos días, describiendo de esta manera, al mismo tiempo, el desafío y la oportunidad que enfrentan hoy las empresas. Algunos de estos cambios radicales ya los estamos viviendo en primera persona, cómo el teletrabajo. Muchos estamos descubriendo que puede ser más productivo y eficiente hacer reuniones de manera virtual, en lugar de viajar largas horas en avión, dormir en hoteles, y tener que lidiar con el jetlag. Se trata de una experiencia que va a dejar probablemente una huella indeleble, dado que es difícil imaginar a las empresas renunciando a las ventajas financieras y productivas que están experimentando en este momento.

Vamos a ver desaparecer a las grandes sedes en la medida que será menos necesario y deseable tener que ir a la oficina cada día. “No hay regreso al trabajo. Estamos ya en el trabajo”, dice Peter Diamandis, analizando las nuevas modalidades de trabajo que hoy están emergiendo.

Otras transformaciones las podemos empezar a observar más en los márgenes de varias industrias, allá donde ocurre la innovación. Esto va a pasar sobre todo en el campo de la salud y de la educación. Las grandes industrias tecnológicas cómo Microsoft, por ejemplo, hasta el momento no han tenido una papel fundamental en los servicio de salud, pero esto, como le he escuchado decir en estos días a John Sculley, quien fue el gerente de PepsiCo, va a cambiar radicalmente en la medida que la medicina preventiva y el bienestar se vuelven un enfoque estratégico primario.

La posibilidad que tenemos de monitorear nuestra salud minuto a minuto, a través de dispositivos de biorretroalimentación, sustituirá nuestras visitas médicas ambulatorios para los exámenes que hoy hacemos a costos altos una o dos veces al año. Nuestro celular va a ser nuestro laboratorio doméstico. La telemedicina, gracias a la inteligencia artificial, va a sustituir al médico general. Amazon podría convertirse en nuestro proveedor de atención primaria. El valor de empresas cómo Teladoc Health está aumentando de manera exponencial en este momento.

En educación también vamos a observar transformaciones profundas, que ya se están dando a los márgenes de esta industria. Cada vez más, la educación se adaptará a las necesidades, al ritmo y a los tiempos de aprendizaje de cada uno. La educación permitirá y será el producto también de nuevas conexiones. Por ejemplo, Lokaa, la hija de una amiga, desde la India está asistiendo a distancia, vía internet, a la escuela secundaria de Stanford University, no solamente recibiendo una educación de gran calidad, sino que también teniendo una experiencia extraordinaria, aprendiendo con compañeros que representan países y culturas de todo el mundo.

Pero todo eso no describe solamente la innovación tecnológica y social que vamos a ver acelerada, cómo resultado de la crisis que estamos viviendo. Lo tradicional entrará siempre en crisis. Lo nuevo será liderado por quienes pensarán de manera innovadora, entendiendo al futuro que está emergiendo.