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Analistas 29/09/2018

Arte y Liderazgo

Aldo Civico
Antropólogo y estratega de liderazgo
La República Más

¿Qué tal si los artistas que más influencia tienen hoy en el mundo fueran también líderes? ¿Qué tal si los líderes más influyentes fueran también artistas? Esta pregunta vino a mi mente a raíz de la exposición: “Violentos Interiores”, del artista y CEO de Sura, Gabriel Mesa Nicholls, en la Galería Club el Nogal. En Mesa se cruzan ambas dimensiones: artista y líder.

Tengo el privilegio de considerar a Gabriel Mesa como a un amigo. En su casa, donde están colgadas varias de sus impactantes obras, o compartiendo comidas, hemos tenido varias conversaciones que no solamente me han enriquecido, sino que me han llevado a apreciar los paralelos que existen entre artistas y líderes.

Por eso, quiero compartir algunas de las cosas que he aprendido de mis conversaciones con Gabriel sobre aquel liderazgo consciente que el mundo necesita hoy, y que altos dirigentes necesitan desarrollar si desean prosperar y crecer.

La mirada de Gabriel Mesa es abierta y curiosa, además de inteligente y atenta. Artistas y líderes se niegan a permanecer confinados al interior de los cómodos espacios de su experiencia y conocimientos.

No solamente se asoman a la ventana para mirar lo que hay afuera de su propio mundo, sino que se aventuran a territorios desconocidos, caminan, observan, preguntan para entender y conectarse con otras miradas, historias, y experiencias. Antes de influenciar, no tienen miedo de ser influenciados por otras realidades. Antes de marcar, se dejan marcar. Es primero que todo un ejercicio de compasión.

Es esta compasión característica lo que mueve a artistas como Gabriel Mesa, y que marcan también su estilo de liderazgo, y la cultura con la cual está comprometido a grabar el mundo de la salud en Colombia. Como lo afirma el científico y monje budista Matthieu Ricard, la compasión “nos induce a remediar el sufrimiento y sus causas”.

Por esos los artistas y los líderes conscientes no cierran los ojos. Es la compasión la que mantiene los ojos abiertos, también cuando mirar se hace difícil y hasta doloroso. Artistas y líderes no cierran los ojos.

Es también la compasión, y la capacidad de generarla, lo que permite a artistas y líderes conscientes conectar e inspirar. Porque estos no solo se enfocan en el “qué” y el “cómo” de la realidad, sino que también imaginan lo que es posible. Miran a la realidad sin dejarse atrapar por ella, y saben cómo trascenderla a través de un acto creativo que inspira.

Después de inaugurar su exhibición en el Nogal, Gabriel Mesa en un mensaje me comunicó; “ayer vi a los presentes realmente conmovidos”. Es esta habilidad de saber llegar, de tocar, es lo que caracteriza la obra del artista y de líder consciente.

Por último, lo que une al artista y al líder es no tanto la habilidad de dar respuestas, sino más bien la capacidad de provocar nuevas preguntas, de cuestionar nuestros paradigmas y perspectivas, para ver lo que se ignoraba, para encontrar caminos que se desconocían, y aspirar a resultados que antes eran inimaginables. Por eso hoy, el mundo necesita más de líderes que sean artistas, y de artistas que sean líderes.