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De eso tan bueno no dan tanto…

A pesar del optimismo oficialista, es un hecho que la economía de Argentina está a punto de entrar en una recesión técnica. A pesar de que la soya está cotizando en niveles altísimos, la evidencia muestra que la economía posiblemente mostrará caídas secuenciales en los próximos trimestres. En español, el segundo trimestre del 2012 seguramente mostrará un valor de PIB desestacionalizado menor al que se vio en el primer trimestre, y el tercer trimestre probablemente mostrará un valor menor al existente durante el segundo trimestre del 2012.

En Bulltick Capital esperamos que la economía de Argentina muestre una tasa de crecimiento anual del 2% año/año, después de haber crecido 8,9% año/año en el 2011. Valga decir que a principios del año yo esperaba que la economía de la Argentina creciera un 5%. La pregunta relevante es, por qué razón se revisó a la baja la expectativa de crecimiento? Por qué razón es que la Argentina ya no está creciendo de la forma como creció durante el año anterior, aún si los precios de las materias primas agrícolas están tan altos? La respuesta a esa pregunta es bastante sencilla: el modelo económico del “Kirchnerismo” pareciera estar llegando a su límite de viabilidad.

El modelo económico del “kirchnerismo” es bastante sencillo de explicar. Es un modelo económico basado en la tesis de que el gasto público debe empujar la demanda agregada bajo cualquier circunstancia y, al mismo tiempo, lograr una significativa redistribución de la riqueza. Este modelo también se enfoca en el famoso objetivo de lograr el “desendeudamiento” del país. Valga decir que desde los años de Néstor Kirchner, el gobierno argentino ha decidido repagar parte de la deuda externa pública con las reservas internacionales del Banco Central.

Es importante reconocer que esta estrategia suena muy acertada para el ciudadano del común. El lector se podrá imaginar lo “agradable” que suena que un país como Argentina deje de depender de los “buitres” de Wall Street para su funcionamiento. Claramente el progresismo latinoamericano adora este discurso. Ahora, lo que no entiende el ciudadano del común, es que, como dice el dicho popular, “de eso tan bueno no dan tanto.” Todas las decisiones de política económica tienen consecuencias en el tiempo, y la política del desendeudamiento de la administración Fernández de Kirchner no es la excepción.

Según un estudio realizado por el equipo económico de mi gran amigo Luciano Laspina en el Banco Ciudad (de Argentina), la expansión monetaria que se ha visto en los últimos 12 meses es muy significativa, y está atada a la política del “desendeudamiento.” Según los datos oficiales publicados por el Banco Central, y evolucionados por el equipo económico del Banco Ciudad, la emisión de pesos argentinos en los últimos 12 meses alcanza ARS $59.800 millones. La mitad de esa emisión se ha utilizado para financiar el déficit fiscal del gobierno Argentino, y un 35% adicional de los pesos emitidos, unos ARS $21.600 millones, están atados a la compra de dólares por parte del Banco Central (para lograr recomponer el nivel de reservas).      

Desafortunadamente para las autoridades, los agentes de la economía, mejor dicho, las personas, no se sienten tranquilas manteniendo ese “exceso” de pesos que se está moviendo dentro de la economía. Por lo tanto, estos agentes están comprando dólares. Como el gobierno lo sabe, las autoridades tratan de prohibir la compra de dólares, pero entonces la gente decide comprar aún más dólares (porque está prohibido). El resultado final de este juego es una altísima inflación (+/- 25% año/año), y un dólar “negro” completamente desfasado con el dólar oficial. Hecho que, obviamente, genera aún más inflación. Y la mayor inflación implica que el salario promedio consume menos. Por lo tanto, la economía cae.

El ajuste al “modelo” es inevitable, y ese ajuste implica más devaluación, y ajuste fiscal. Como argumentaba antes, “de eso tan bueno no dan tanto..”