Muchas veces se sobreanaliza una situación y en muchas otras ocasiones se toma 'a la ligera' una decisión dentro de las compañías

Tatiana Arango M. - tarango@larepublica.com.co

Tomar una decisión al interior de una empresa es algo que nunca debe tomarse a la ligera, pues de ella puede depender la estabilidad de la compañía, su continuidad, su crecimiento y los puestos de trabajo de sus empleados.

Por ello, al iniciar el proceso de decisión debe tener en cuenta estas 10 claves para alejarse de determinaciones empresariales erróneas, de acuerdo con Mauricio Rodríguez, profesor de liderazgo en la Universidad Externado y de Los Andes.

1. Basarse en información incompleta, desactualizada o no confiable

No tener las cifras o los datos reales lo alejarán de la situación precisa por las que pasa la compañía. Esto significa que tendrá en cuenta una realidad diferente al tomar la decisión.

2. Exceso de análisis que demora y confunde

Este es un error frecuente a la hora de desarrollar proyectos, en el que el inicio se pospone constantemente debido a su análisis excesivo. También es llamado "parálisis" del análisis

3. Falta de análisis

Así como el exceso de análisis es nocivo, también es su escasez. Esta situación hace tomar decisiones 'a la ligera', que pueden causar grandes daños a la compañía

4. Falta de método

Para realizar el análisis de la información debe usarse un método que tenga en cuenta los posibles escenarios. "Existen docenas de procesos y herramientas útiles que poco se usan", de acuerdo con Rodríguez.

5. Decisiones emocionales

Muchas veces las decisiones de las organizaciones son impulsadas por emociones más que por la razón. El temor, la rabia, los juegos de poder y la euforia son algunas de las emociones que dominan en algunos de esos casos.

6. Decisiones "políticas"

Muchas veces estas "sacrifican la mejor opción, por negociar acuerdos (con otros miembros del equipo) que resultan ser subóptimos o incluso perjudiciales", de acuerdo con Rodríguez.

7. Comunicación poco asertiva de las decisiones

En muchas ocasiones se toman decisiones buenas, pero que no se explican bien al resto de la organización. Esto hace que su efecto positivo se demore y/o enreda.

8. Exceso de decisiones

"Se toman tantas y tan frecuentes decisiones que la organización no tiene la capacidad de implementarlas bien", dijo Rodríguez.

9. Confusión entre los tipos de decisiones

De acuerdo con el profesor experto en liderazgo, "se confunden las decisiones estratégicas (de mediano/largo plazo) con las tácticas (de un año) y las operativas (del día a día)".

10. Se toman las decisiones en los niveles equivocados

Muchas veces lo que sucede es que las decisiones se toman o muy arriba o muy abajo en la estructura organizacional. Esto hace que no puedan implementarse o que no lo hagan correctamente.