Bogotá, Medellín y Cali son algunas de las ciudades donde la bicicleta ha tenido gran acogida entre los estudiantes gracias a la labor de alcaldías y empresas

Sebastián Montes

En algunas ocasiones, la distancia que hay entre los hogares de los estudiantes y sus colegios es de pocos metros, pero consumen horas de camino, especialmente en poblaciones de escasos recursos. En dichos escenarios, una de las alternativas en materia de transporte que viene ganando terreno es la bicicleta, permitiendo que los niños ahorren tiempo, el cual pueden usar luego en el reforzamiento de tareas o en la práctica de algún deporte, además de llegar a clases sin el cansancio que representa una caminata de varios kilómetros.

Una de las ciudades pioneras en el uso de la bicicleta es Bogotá, que desde hace cinco años cuenta con el programa ‘Al colegio en bici’. Según información de la Alcaldía Mayor de Bogotá, este año se desplazan a sus colegios hasta 3.516 estudiantes de 76 instituciones educativas en 102 rutas de confianza, que cuentan con trayectos de máximo cinco kilómetros.

Adicionalmente, alrededor de 3.314 estudiantes han sido capacitados en talleres de la bicicleta y se han desarrollado 200 cicloexpediciones pedagógicas para conocer escenarios culturales icónicos de Bogotá como actividades complementarias de la campaña.

Para operar las rutas de confianza, el programa cuenta con 222 guías y 12 líderes que se encargan de planear la operación y de acompañar, guiar y proteger diariamente a los niños en sus trayectos, desde y hacia las instituciones educativas.

Durante la administración del alcalde Enrique Peñalosa, el programa ha tenido una inversión de $21.656 millones desde 2016, además de nuevas rutas en siete localidades de la ciudad, lo que ha permitido que el impacto de la iniciativa llegue a 13 en total, gracias al trabajo conjunto de las secretarías de Movilidad y Educación.

El secretario de Movilidad, Juan Pablo Bocarejo, comentó que “es un proyecto muy exitoso y útil para los niños que les ayuda a llegar de manera inmediata y segura a su colegio y que además les permite conocer mejor su barrio y aprender de movilidad sostenible y seguridad vial”.

El jefe de la cartera de movilidad de la capital también destacó que la campaña acaba de iniciar operación con dos colegios en Ciudad Bolívar, localidad a la que no había llegado hasta ahora.

En el caso de Cali, la Alcaldía ha impulsado desde el año pasado la campaña ‘Pedaleá vé’, de la mano de las secretarías de Educación y Movilidad. Para entonces, el proyecto inició con un piloto de 50 estudiantes de la institución educativa Inem Jorge Isaacs. Hoy, el impacto llega a 10 colegios.

Además de dotar a los niños con cascos e implementos de seguridad, la iniciativa también cuenta con una campaña de biciparqueaderos con estación de servicio. “Lo que se quiso hacer fue identificar los puntos donde viven los niños para generar rutas seguras. A partir de ahí se implementó y la idea es replicar eso en todo Cali”, dijo el subsecretario de Movilidad de Cali, Henry Martín.

Se espera que para final de año haya 1.000 estudiantes dentro del programa según el Plan de Desarrollo Municipal. En cuanto a las instituciones aliadas con las que cuenta la Alcaldía de Cali, destaca la Fundación Botnar, que ha apoyado el programa y su misión educativa.

En el caso de Medellín, la campaña que ha tenido el impacto más notorio es MiBici, liderada por Postobón. Gracias a esta iniciativa, se han entregado bicicletas a estudiantes no solo de la capital de Antioquia, sino de varias zonas de la región. Tanto así, que se espera que haya 1.500 bicicletas en total para todo el departamento gracias al trabajo de la Alcaldía de Medellín, Postobón y la Caja de Compensación Familiar de Antioquia (Comfama).

La operación en Antioquia es solo una parte de la campaña MiBici, que también se enfoca en zonas rurales de departamentos como La Guajira, Cundinamarca, Putumayo, Cesar, Valle, Cauca, Bolívar y Caldas, según comentó la directora de sostenibilidad de Postobón, Martha Falla.

LOS CONTRASTES

  • Juan Pablo BocarejoSecretario de Movilidad de Bogotá

    “En el largo plazo, estamos construyendo bogotanos que van a estar enamorados de la bici y que nos van a seguir consolidando como capital mundial de la bicicleta”.

  • Martha FallaDirectora de sostenibilidad de Postobón

    “Los beneficiados del programa son niños de bajos recursos que tienen su primer bien personal, su patrimonio, lo que despierta un alto sentido de pertenencia”.

En los casi cinco años que suma esta campaña, se han entregado 8.700 bicicletas, cuyo valor asciende a $800.000 cada una. En total, el costo de las mismas asciende a $6.960 millones. Además de la inversión en equipos, la bicicleta que se entrega tiene un acompañamiento pedagógico durante año y medio de los coordinadores de las diferentes instituciones educativas del país cuyos alumnos se ven beneficiados.

“La idea es observar que la bici esté en buenas condiciones y que además se comprueben las buenas calificaciones de los niños, que son el requisito para usar el programa”, afirmó Falla.

Entre los resultados más interesantes de la campaña, la ejecutiva destacó que el tiempo de desplazamiento de los niños desde su casa hasta el colegio se reduce en 60%. Además, mencionó que de las 8.700 bicicletas entregadas en estos años, alrededor de 3.500 se han entregado con el apoyo de Comfama. La cifra abarca 40,2% del total.

Falla agregó que entregan por institución un mínimo de 50 bicicletas y que el nicho poblacional objetivo son estudiantes entre 9 y 15 años. “Mejora el hecho de que ya no tienen que pagar transporte o que alguien acompañe al niño”, dijo.

La articulación con otras campañas

En el caso de Postobón, la campaña MiBici ha sido uno de los focos del trabajo de modelo de sostenibilidad de la empresa, denominado ‘Uno más todos’, que nació en 2014 para encontrar soluciones del alto impacto dentro de diferentes proyectos y programas sociales. Otra campaña con las que cuenta esta iniciativa es MiPupitre, que busca aportar al mejoramiento de las condiciones del mobiliario en las instituciones educativas del país. Según comentó Falla, la idea es integrarlas para que se complementen y beneficien en mayor medida a la población.