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RESPONSABILIDAD SOCIAL De la RSE a la Responsabilidad Social Directiva
miércoles, 7 de mayo de 2014
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Roberto Rabouin

Hace años que venimos hablando de RSE en el mundo empresarial. Quien escribe esta nota, ha abrazado con convicción la RSE en la honesta creencia de que esta es un modelo de gestión que, adoptado con profundidad, nos da a todos en el mundo empresarial la oportunidad de mejorar la sociedad en la cual vivimos.

La pregunta a realizarnos, después de muchos años de trabajo de la RSE, es si la misma ha dado los frutos por todos esperados y con mucho dolor debemos decir que no, aunque esto no significa que la RSE no haya hecho aportes efectivos. He visto a numerosos empresarios y gerentes trabajar con ahínco para avanzar en el camino que nos propone la RSE, pero lo cierto es que seguimos estando muy lejos de lo que todos los que adoptamos la RSE y la sociedad necesitamos.

Si pensamos en cuáles son los vectores principales o líneas de trabajo más amplias de la RSE, llegaremos seguramente a cuatro grandes temas: ética, cuidado del medio ambiente, sustentabilidad y marketing responsable. Pero en cuanto pensamos en estos vectores vemos que las cosas no están nada bien.

Si hablamos de la ética actual del mundo empresarial, basta pensar en Enron, Tyco o Worldcom, o más cerca aún, en los bonos basuras que han puesto al mundo en el medio de una recesión feroz, para ver que estamos muy lejos de la ética que nos reclama la RSE.

Si hablamos de medio ambiente, da pena hablar del Protocolo de Kioto y ver que las grandes potencias aún no lo firman, producto del fuerte lobby empresarial que no quiere reducir las emanaciones para no afectar sus modelos de negocios.

Si pensamos en sustentabilidad, los más de 3.700 millones de pobres del planeta (53% de la población mundial), o peor aún, los más de 1.200 millones de pobres extremos del planeta (18% de la población mundial) nos dice que estamos muy mal y la ampliación de la brecha entre ricos y pobres de los últimos 20 años, nos señala que esto está empeorando.

Finalmente, si pensamos en marketing responsable es fácil ver que esto no está pasando: publicidad engañosa, invasión de la privacidad, uso exacerbado del sexo para vender cualquier cosa y comunicación de desvalores en forma permanente.

Sostengo que esto está pasando porque la RSE pone el acento en la empresa, pero la empresa no decide per se, la empresa es sólo una persona jurídica, por lo que debemos poner el acento en el lugar apropiado: en los gerentes y directivos que son los que deciden polucionar, pagar salarios en negro, evadir impuestos o pagar sobornos. En definitiva, debemos empezar a hablar de Responsabilidad Social Directiva (RSD), y por “directivos” entiendo a todas las personas, a todo nivel de una organización, que toman decisiones, las cuales se adoptan desde la ética o desde la billetera, no hay otra opción.

A mi juicio, mientras sigamos hablando de RSE, le estamos dando una puerta de escape a los verdaderos responsables, o sea a quienes deciden. No hay empresas irresponsables, hay directivos, gerentes o técnicos irresponsables, individuos que no logran entender que sus decisiones trascienden, y por lejos, los límites de la empresa para impactar en la sociedad en la cual viven.

El planteamiento que se debe hacer en este momento
Luego de hacer el análisis sobre los alcances y las responsabilidades de los temas vinculados a la Responsabilidad Social Empresarial, es clave hacer un planteamiento. Este es el desafío: o logramos avanzar en la Responsabilidad Social Directiva, formando líderes probos, capaces y socialmente responsables, o veremos cómo seguimos cayendo como sociedad por un precipicio sin fin que nos hunde cada vez más.