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INDUSTRIA 'Cuero vegano', la alternativa ambiental que promueve el índice de Higg entre marcas
jueves, 23 de junio de 2022

Este índice comprende la unión de herramientas que evalúan el rendimiento social y ambiental de la cadena de valor y su impacto en las dinámicas ambientales

Ante las consecuencias más evidentes del fenómeno del cambio climático, los consumidores ladearon su demanda hacia productos más sostenibles; en torno al cambio de hábitos para optar por dinámicas más amigables con el planeta desde el consumismo, las organizaciones y grandes industrias encaminaron sus criterios de operación hacia el cumplimiento de los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible) para responder a la necesidad de conciencia ambiental que reverbera entre los mercados globales.

Ya lo afirmó la ONU a través de una conferencia sobre Comercio y Desarrollo (Unctad, por sus siglas en inglés), que cada año se desechan al mar medio millón de toneladas de microfibra, lo que equivale a tres millones de barriles de petróleo, y el rubro del vestido utiliza 93 millones de metros cúbicos de agua, un volumen suficiente para satisfacer las necesidades de cinco millones de personas.

Este será el eje para la sustitución progresiva de materiales con alto impacto ambiental; el cuero sintético, tactopiel, cuero vegano o polipiel es un material desarrollado para lograr sustituir el cuero en sectores de manufactura tales como tapicería, ropa, calzado y telas; (es, de hecho, sustituido por un material derivado de combustible fósil en vez de uno de origen natural) promoviendo, de esta manera, la imagen 'deseable' entre las grandes industrias textiles.

La Coalición de Ropa Sostenible (SAC, por sus siglas en inglés), una alianza de ONG y empresas que incluyen a los gigantes de la moda como Asos, Inditex y H&M, en 2011, lanzaron el Índice Higg, un conjunto de herramientas para monitorear la 'sostenibilidad' en la operatividad de la industria de los textiles. Es decir, este índice comprende la unión de herramientas que evalúan el rendimiento social y ambiental de la cadena de valor y su impacto en las dinámicas regulares de los ecosistemas desde la producción en temas como el uso del agua, las emisiones de carbono y las condiciones laborales.

El monitoreo de este índice opera a partir de dos herramientas centradas en los productos, dos más enfocadas en las instalaciones operativas, y una última que revisa la gestión de las empresas a través de su cadena de producción. El Índice de Sostenibilidad de Materiales de Higg (MSI de Higg), el Módulo de Producto de Higg (PM), que monitorea los impactos de un producto de principio a fin; el Módulo Medioambiental de Instalaciones de Higg (FEM), que evalúa una instalación según varias dimensiones como la energía y las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI); el Módulo Social y Laboral de las Instalaciones de Higg (FSLM), que se centra en temas como las horas de trabajo, los salarios y las prestaciones, la salud y la seguridad; y por último, el Módulo de Marca y Comercio Minorista de Higg (BRM), que evalúa los sistemas de gestión de una empresa.

Dentro de este índice, se encuentran alrededor de 150 marcas de la industria textil como Puma, H&M, Under Armour, Levi's, Crocs, Nike, entre otros más. Este índice favorece a los materiales de recursos sustentables que no sean de origen natural como lo es el cuero sintético y la licra.

De hecho, la marca H&M lanzó una herramienta llamada 'perfiles de sustentabilidad', en donde a partir del 28 de mayo del 2021, una cantidad de productos seleccionados reciben una puntuación basada en el impacto ambiental de los materiales utilizados para fabricarlo. Las puntuaciones van desde "línea de base" hasta "3".

Los puntajes de referencia se otorgan a los productos fabricados con materiales convencionales y los puntajes de 1, 2 y 3 se otorgan a los productos elaborados con materiales que tienen un menor impacto ambiental. En cada producto, los clientes también verán datos detallados sobre los impactos relacionados con el uso del agua, el calentamiento global, el uso de combustibles fósiles y la contaminación del agua.

“El índice justifica las decisiones que están tomando las empresas de moda al presentar a estos productos sintéticos como la opción más sustentable”, dijo Veronica Bates Kassatly, analista de la industria de la moda y crítica de las aseveraciones de sostenibilidad por parte de la industria a The New York Times.

Ante el panorama migratorio hacia la elaboración de materiales sintéticos como sustitución de materiales de origen natural (como el algodón o el cuero), una investigación llevada a cabo por The New York Times aseguró que el índice de Higg podría perseguir intereses de la macroindustria de los textiles sintéticos. Citando a este medio, se afirmó que en el Índice Higg, la calificación del elastano, también conocido como licra o spandex, se basa en un estudio realizado por el que entonces era el mayor productor de elastano, Invista, una subsidiaria del conglomerado Koch Industries. (Invista vendió su negocio de licra en 2019).

Pese a esto, el índice de Higg va en camino a la constitución de consolidar estándares en torno a la sostenibilidad de la industria textil. Dentro del marco legal, en New York se está trabajando en un proyecto de ley que busca responsabilizar a las marcas de moda por su influencia en el cambio climático a través de su cadena productiva.

Si bien el auge del cuero vegano se traduce como una alternativa "más sostenible", este mismo, que regularmente se fabrica con poliuretano, desplegó una consecuencia causal. En 2020, un récord de cinco millones de pieles, o alrededor del 15 por ciento de todos los disponibles, fue a los vertederos, según la Asociación de Cuero, Piel y Curtido de Estados Unidos, un grupo comercial con sede en Washington.

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