os buenos y buenas feligreses que participan de la cotidiana conversación en internet, ahora más en Instagram que en X, ya una reconocida alcantarilla, se han convertido con fruición en la policía del cuerpo y las apariencias, listos a desenfundar la espada y atacar
La pregunta que el país debería hacerse no es qué propone el plan, sino si realmente responde a los desafíos estructurales que hoy enfrenta la educación.