Porque la verdadera influencia no es conseguir que nos vean, sino que nos crean. Y esa influencia nace de la confianza. De la capacidad de interpretar correctamente el contexto, participar en las conversaciones relevantes, anticipar inquietudes y ofrecer respuestas
No podemos permitir que a la fuerza legítima del Estado, se le muestre como “invasora” o cuando los secuestran se diga que fue un “cerco humanitario”