La libertad no es gratis; requiere la valentía de asumir responsabilidades y soltar la mano del papá Estado. Preferimos la incertidumbre creadora de la libertad a la “seguridad” estéril de la jaula de los subsidios
Negociar con criminales no es nuevo. Pero hacerlo mientras siguen matando, mientras se fortalecen y, además, liberarles el camino judicial, sí marca un quiebre