Trump, como juez imperial, impone la lógica causal que subyace a su norma moral. En el caso de la droga, el demandante no es culpable, y toda la responsabilidad es del oferente
Una apertura vigilada por Estados Unidos significa, para los mercados, contratos más ejecutables, arbitraje internacional, licencias más previsibles y menor incertidumbre para repatriar capital