sábado, 18 de julio de 2020

En mayo pasado, el indicador de Seguimiento del Dane bajó 16,65%, una mejor cifra si se compara con 20,06% registrado en abril. las cosas poco a poco se van recuperando, hacen falta estímulos

EditorialLR

El Indicador de Seguimiento a la Economía que elabora el Departamento Administrativo Nacional de Estadística, Dane, muestra que las cosas lentamente se recuperan y cogen el camino de los números positivos, aún falta mucho, pero la tendencia es más negra que roja. Ese termómetro señaló para el quinto mes del año una caída de 16,6%, un porcentaje mejor que el 20,06% presentado en abril. Cuando en marzo apareció el virus en Colombia, la caída fue de 4,9%, cifra que encendió las alarmas sobre la actividad industrial; en febrero se había mantenido en terreno positivo con 4,8%, que era bajo pero no se veía una caída tan dramática para los meses siguientes. Los números refuerzan un mensaje central de optimismo que se ha mantenido firme y es que entre abril y mayo se tocó fondo y que junio presentará números mejores y que esa tendencia pareciese sostenerse en lo que resta del año.

A los ojos del Dane, fueron las actividades secundarias las que jalonaron el dato final gracias a la reapertura de casi 90.000 empresas en Bogotá. Por su parte, las actividades terciarias como son el comercio y servicios también empiezan a mostrar algunas señales de reactivación de cara a la entrada del segundo semestre y en reacción a las ayudas gubernamentales. Las actividades primarias decrecieron 12,9% y aportaron -1,65 puntos porcentuales a la variación anual del Indicador, mientras que las actividades secundarias cayeron 31,9% y contribuyeron con -5,87 puntos porcentuales a la variación anual. Las terciarias -por su parte- decrecieron 13,2% y contribuyeron -9,12 puntos porcentuales a la variación anual.

Lo importante de estos indicadores oficiales es que miden el comportamiento económico real y envían los mensajes objetivos que leen los analistas de la banca multilateral y de las firmas calificadoras de riesgo, opiniones calificadas y decisivas para diagnosticar lo que está sucediendo con el rumbo económico del país. Es cierto que una cosa es la que dice la estadística y otra muy distinta la que se experimenta en la calle, pero los registros oficiales y los datos son los que se revisan cuando las autoridades económicas acuden a dinero prestado o hacen emisión de papeles públicos.

Para cuñar, fortalecer o animar esta tendencia de mejora económica en lo que resta del año, es preciso que el Gobierno Nacional vigile, monitoree y la haga seguimiento a los programas de ayuda empresariales para que arrojen los resultados esperados. Es muy oportuna la propuesta de algunos en el sector privado de crear de un mecanismo especial que amplíe el programa Ingreso Solidario a 1,5 millones de familias adicionales, en el periodo de julio a diciembre de 2020, una iniciativa de corte social donde los empresarios ponen algo adicional a los tributos, pero también es urgente que se diseñen planes de salvamento de sectores y ayuda real a las empresas que a la postre son las que pagan impuestos y generan empleos formales. Es un momento bien complicado en el que todo se puede echar a perder y alargar las cifras rojas por varios meses o todo se puede enderezar aplicando las ayudas en lugares que si producen y generan mayor bienestar social o disminuyen la precariedad que ha aumentado en tiempos de pandemia. Hay que empujar para que todo fluya por un camino de recuperación expedito y evitar obstáculos, que pueden ser las malas decisiones.