viernes, 18 de septiembre de 2020

Anif y Fedesarrollo coinciden en que otra reforma tributaria es inevitable, la clave es cuándo y cómo se va a desarrollar, pero el momento político va a jugar siempre en contra

EditorialLR

El qué está listo: viene otra reforma tributaria, lo que no se sabe es cuándo ni cómo será discutido el articulado. La sentencia se desprende de uno de los paneles del congreso anual de Camacol en el que se abordaron los retos y la prospectiva económica para el cierre de este año y lo que pasará el próximo.

Dos de los institutos de investigación económica más importantes del país, Anif y Fedesarrollo, coinciden en que el Gobierno Nacional debe tener su tercera reforma tributaria para el segundo semestre de 2021, es decir en un año, proyecto que debe responder a los ojos inquisidores de la banca multilateral, de las firmas calificadoras de riesgo y de lo que generalmente se llama mercado internacionales.

El gran problema que debe enfrentar ese deseo de los centros de investigación es que esa época cuando aconsejan empezar a discutir más impuestos será electoral, pues a los meses siguientes (en marzo) los colombianos deberán votar por senadores y representantes a la Cámara, y en mayo serían las ya precipitadas elecciones para la Presidencia.

No es muy factible que el Gobierno de turno decida cumplir su palabra y no someter a votación parlamentaria una tercera reforma tributaria, pues primero está la responsabilidad con el futuro del país, herencia que siempre ha asistido a los distintos ministros de Hacienda y a todos los presidentes. El presidente Duque y su ministro Carrasquilla deben tomar el toro por los cuernos y hablar con el sector productivo para sensibilizar una decisión que es un imperativo de responsabilidad con las nuevas generaciones.

Nadie pronosticó la pandemia ni cuánto se iba a demorar destruyendo la economía y afectado el sistema sanitario mundial; fue un suceso inesperado que obliga a los líderes nacionales a estudiar un plan para salirle adelante a las necesidades de inversión social.

El problema es que la temporada de elecciones a prematura (pues dentro de la incertidumbre reinante y la crisis económica actual se han sembrado muchas ideas populistas) obliga a llamar a una suerte de acuerdo nacional por la generación de empleo, el crecimiento del PIB y la inversión social en la que los nuevos impuestos sean una tema obligado imperativo.

Para nadie es un secreto que la deuda externa en ese momento (segundo semestre de 2021) ascenderá a 66% del PIB, una cifra escalofriante que nos dice que, de cada $100 producidos, $66 los debemos; una situación inédita en la economía colombiana que puede hacer perder el grado de inversión el próximo año, con la consecuente diáspora de grandes multinacionales y la inevitable caída en la inversión extranjera que ha tenido buen comportamiento en los sectores minero-energéticos.

El asunto de una tercera reforma tributaria es un eufemismo, pues la primera era para recuperar la olla raspada del anterior gobierno; la segunda para corregir los errores técnicos de la primera y esta tercera deberá tener el rótulo de la financiación de los estragos del covid-19 sobre los sistemas sanitarios del país y su alto impacto en la red industrial y empresarial.

Quizá sea prematuro hablar de impuestos en medio de esta crisis con la que cerrará el año, pero sería mucho más irresponsable dejar pasar el tema y simplemente alinear las necesidades a los tiempos políticos que se avecinan, que serán muy populistas y nadie querrá hablar de tributos.

MÁS DE EDITORIAL

Editorial 21/10/2020 “Obras son amores y no buenas razones”

En medio de la pandemia se ha entregado mucha infraestructura que señala el buen camino que debe tomar el país, pero para verlo, hay que ponerle más optimismo y ser más constructivos

Editorial 20/10/2020 Es imperativo hacer que la economía crezca

Cuando las necesidades de inversión afloran y los problemas se multiplican, no hay camino distinto que unirse en torno al crecimiento de la economía para salir adelante como país

Editorial 19/10/2020 Dos frentes de lucha: pobreza y la precariedad

Es un hecho que la pobreza durante 2020 se va a disparar hasta 49% y que el país deberá atender a otros 10 millones de pobres, un frente de lucha económica que cambia la cartilla

MÁS EDITORIAL