.
EDITORIAL

Lecciones del manejo del covid y su vacuna

lunes, 14 de diciembre de 2020

Una enseñanza que deja la pandemia es que una cosa es el manejo sanitario de la crisis y otra muy distinta es la negociación y consecución de la vacuna, ambas no pueden estar juntas

Editorial

Casi todos los deportes colectivos que involucran a más de dos jugadores alcanzan su éxito si se juega en conjunto, con roles y funciones determinados antes, durante y después de cada juego. Incluso en los partidos de rugby y de fútbol americano se usan alineaciones distintas, una para atacar y otra para defenderse. Si lo comparamos con la estrategia utilizada por Colombia para enfrentar la tragedia social y económica derivada del covid-19, se observan equivocaciones que aún están a tiempo de remediar, eso si los jugadores institucionales o funcionarios aceptan que es un partido de juego en equipo a largo plazo, no de individualidades.

No hay duda de que la estrategia utilizada por el Ministerio de Salud, en cabeza del médico Fernando Ruiz, ha dado resultados aceptables y se ha evitado una tragedia mayor, aunque el país sigue siendo calificado como regular en la contención y expansión del virus. Obviamente, la indisciplina social tiene mucho de la culpa. Eso dentro de lo malo, pero en el campo de lo bueno hay que destacar la gran estructura del sistema de EPS, clínicas y hospitales, puesta a prueba que, hasta ahora, no ha colapsado como pronosticaron algunas aves agoreras durante los meses de marzo y abril. Los años de experiencia del ministro como funcionario han servido, pues conocía al detalle las tramoyas de las secretarías de salud y el apetito de contratos de los políticos. Era una de las personas más indicadas para enfrentar la crítica y desconocida situación inédita para el mundo. Muy bueno para proteger y controlar una situación de pandemia, no obstante, yerra el Ejecutivo cuando al mismo funcionario le cuelgan tareas de atacar la situación para sanearla por completo, entendidas estas acciones como negociar con las multinacionales farmacéuticas y adoptar un ambicioso plan de vacunación sin precedentes. Durante la Segunda Guerra Mundial una cosa hizo el general Dwight Eisenhower y otra muy distinta George Marshall, con su Plan de recuperación.

En marzo, el Gobierno intentó ponerle a la crisis un líder con experiencia internacional al nombrar al hoy embajador en España, Luis Guillermo Plata, como el gerente coordinador para atender la pandemia. Más tarde, reclutó a un personaje de la talla del empresario Gabriel Jaramillo como director de la coalición del sector privado para la adquisición de futuras vacunas, pero chocaron porque en el Ministerio no se ha avanzado en trabajar en equipo como requiere esta etapa de la pandemia y se han esforzado obstaculizar los avances que no vienen de ellos. El problema radica en que el ministro Ruiz tuvo que armar su equipo de trabajo con “viejos zorros” del Ministerio que lo habían acompañado durante la administración de Juan Manuel Santos eliminando de tajo el equipo que le había dejado el también médico exministro Juan Pablo Uribe quien acompañó a Duque al inicio.

Esa improvisación administrativa, celos profesionales, crónica burocracia, ausencia de trabajo en equipo y manejo de crisis, es la causa de que Colombia está llegando tarde a la distribución global de vacunas, por lentitud en la negociación y firma de contratos para garantizar vacunas, mientras países similares como Chile, México o Perú esperan empezar a vacunar en enero; acá se habla incluso del segundo semestre de 2021 y de mediados de 2022, cuando este Gobierno esté llegando a su final y el país esté experimentando la fiebre electoral.

Conozca los beneficios exclusivos para
nuestros suscriptores

ACCEDA YA SUSCRÍBASE YA

MÁS DE EDITORIAL

Editorial 20/05/2024 La verdadera crisis de los profesores

Los maestros andan por estos días en pie de lucha contra la Fiduprevisora, entidad a cargo de su sistema de salud, durante un Gobierno que les ha dado toda clase de privilegios

Editorial 18/05/2024 El país a merced del sicariato y la delincuencia

No se pueden gastar más palabras hablando de desarrollo y bienestar social cuando los gobernantes no garantizan lo mínimo, que es la seguridad de todos los colombianos

Editorial 17/05/2024 A la carreta se le está acabando el tiempo

El Gobierno Nacional debe entender que el tiempo se agota y le queda poco más de dos años, tiempo suficiente para pasar del dicho al hecho, para poder mostrar cosas materiales