viernes, 30 de octubre de 2020

Los meses de pandemia se notan con elocuencia en los hogares, una nueva normalidad en la que la pobreza, el ahorro escaso y algún regreso a casa de los padres, son solo el nuevo comienzo

EditorialLR

Hace pocos meses, el Dane, frente a la necesidad de contar con información sobre el impacto covid-19 en la estructura social de las ciudades, empezó a hacer un estudio estadístico que tituló Encuesta Pulso Social (EPS) mediante la cual busca producir información periódica relacionada con la confianza del consumidor, el bienestar subjetivo de las personas, las redes de apoyo de los hogares, el bienestar de los hogares con niños y jóvenes; y el conocimiento y acceso a las políticas públicas. Una suerte de foto periódica que detalla la evolución y, por qué, no la involución de la inédita situación que depara el coronavirus. Se hace en 23 ciudades capitales y las áreas metropolitanas, tamaño que le garantiza una cobertura casi de 80% de lo que está sucediendo en el todo el territorio nacional

La última foto deja mucho en qué pensar y advierte sobre cómo será el remate del año y quizá el comienzo de 2021. Dice el estudio del Dane que para 59% de los jefes de hogar y sus cónyuges la situación económica en septiembre fue peor frente a la vivida en el mismo mes de 2019; al mismo tiempo, 89% dijo que ellos o algún miembro de su hogar no tendrá dinero para salir a vacaciones en los próximos 12 meses ni para gastos decembrinos, y 66% no tiene ninguna posibilidad de ahorrar algo de sus ingresos. Un 57% de las personas confirmó que su estado de salud es bueno; para 25% regular y 15% dice que es muy bueno. Otro 40% de las personas no ha sentido sobrecarga en las tareas laborales, mientras que 65% no se queja de las tareas del hogar; 84% dice que los jóvenes continuaron las actividades educativas o de aprendizaje desde que cerraron las escuelas o colegios; preocupa que 4% no las continuaron y que 12% denuncia que los niños no asisten ni realizan actividades educativas o de aprendizaje durante esta coyuntura.

Cuando se pregunta: ¿Qué tan preocupado está de contagiarse de coronavirus? para medir el bienestar subjetivo, 34% de las personas se siente muy preocupado; 29% un poco preocupado; 23% algo preocupado y 9% nada preocupado. El 62% está interesado en aplicarse la vacuna contra el coronavirus, frente a 37% que no está interesado. Otro foco informativo que llama la atención es el impacto de la crisis en la conformación de los hogares. Hasta hace unos años marcaba tendencia el crecimiento de los hogares unipersonales, aquellas personas que habían decidido vivir solas. Esa tendencia que llegó a ser moda antes de la pandemia parece llegar a su fin, no solo porque muchas personas perdieron sus trabajos y se vieron obligadas a regresar a sus viejos hogares, sino porque es menos costoso y compartir gastos es una de las fórmulas para soportar la pandemia. No obstante, hay razones más sociológicas como el impacto de la larga soledad durante muchos meses y porque la situación se agravaba al no haber mucho entretenimiento social a disposición.

En septiembre de 2019 había 1.552.583 personas que vivían en hogares unipersonales y en septiembre de 2020 hay 1.094.563. Solo se mantienen como hogares unipersonales 70% de los que estaban en 2020. Claramente se está construyendo una nueva estructura social de emergencia que puede perdurar por varios años y que determinarán las maneras como se consume y se enfrenta el mercado laboral. Cambios para tener en cuenta.

MÁS DE EDITORIAL

Editorial 05/12/2020 Hay datos elocuentes sobre la recuperación

No puede pasar desapercibido que durante los dos últimos meses del año se estén vendiendo similar cantidad de casas y de automóviles, cifras optimistas que vaticinan reactivación

Editorial 04/12/2020 Nadie vio venir una situación que era previsible

Con la luz al final del túnel por la aprobación de la vacuna en Gran Bretaña, la pandemia estaba anunciada, nunca fue calificada como un cisne negro y era previsible ¿qué aprender?

Editorial 03/12/2020 Una vacuna con efecto económico en cadena

Gran Bretaña se adelantó a todos los países y no solo aceptó sin condiciones el consejo de su agencia reguladora de medicamentos, sino que empezará a vacunar su población en Navidad

MÁS EDITORIAL