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ANALISTAS Para hacer una empresa perdurable y sostenible
viernes, 21 de marzo de 2014
La República Más
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La manera de dirigir las organizaciones en el mundo está cambiando porque hoy las empresas están enfocadas hacia la perdurabilidad y sostenibilidad, entendidas como la permanencia en el tiempo y la búsqueda de resultados que satisfagan las necesidades de la generación presente, sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades.

Para lograr lo anterior, es preciso alcanzar un equilibrio de las relaciones que existen entre las necesidades económicas, ambientales y sociales, sin comprometer las exigencias futuras.

En el entorno de las organizaciones podemos percibir varios cambios y características que permiten concluir que la dirección requiere transformaciones y que no se puede continuar con las mismas prácticas administrativas y de gestión anteriores. Algunas de estas características: La conciencia de una responsabilidad social de las organizaciones, la cual es vista hoy como un deber de las mismas.

El consumidor o cliente de las organizaciones es hoy en día más sofisticado e informado y por lo tanto demanda más transparencia sobre el impacto ambiental y social de los bienes y servicios que está comprando.

La reglamentación de los diferentes organismos públicos  está siendo orientada a la creación de productos y servicios respetuosos del medio ambiente.

La escasez de recursos reorientan el aprovisionamiento en materias primas de las organizaciones en casi todos los bienes y servicios.

Las limitaciones ambientales, de recursos naturales  y de materias primas y fenómenos como el cambio climático, plantean serios interrogantes frente a la permanencia de resultados financieros positivos en el futuro, para muchas organizaciones. La maximización de la riqueza como gran objetivo financiero depende igualmente de que el entorno lo permita.

Y en todo este proceso de transformación de la dirección en específico, no se escapa la reorientación que deben tener las finanzas de la organización, las cuales son vitales en el funcionamiento, y siempre son una herramienta relevante en la dirección.  

Si las finanzas son parte de un proceso de dirección y este tiene que transformarse o reinventarse, una consecuencia lógica es que su rol en las organizaciones también deba replantearse, y tienen que sufrir una transformación y adaptación a los nuevos entornos, a las nuevas características de los mercados, a los nuevos riesgos de las organizaciones, a la incertidumbre en las economías desarrolladas, al cambio de reglas en la globalización, de tal manera que a pesar de que las circunstancias sean diferentes y cambiantes,  continúen apoyando la perdurabilidad de la organización.

Si bien las finanzas han venido evolucionando y han pasado de ser una expresión descriptiva de la economía a ser un instrumento de dirección, también debe explorarse la posibilidad de construir un concepto de finanzas alternativas o éticas o sociales, y lograr que la única finalidad no sea solo la maximización del beneficio económico, sino también alcanzar objetivos sociales y ambientales.

Es necesario comenzar a identificar la sostenibilidad de las organizaciones con los resultados financieros, ambientales y sociales, y las finanzas deben adaptarse a esta nueva lectura, de tal forma que apoyen la consecución de objetivos desde cada una de estas perspectivas;  este proceso de adaptación a la nueva realidad es la oportunidad para que se geste una gran transformación de las finanzas.