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ANALISTAS El debate sobre Monsanto
miércoles, 5 de junio de 2013
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Decir Monsanto es generar controversia. 

 
Para unos Monsanto es el “Víctor Frankenstein” de la comida y con su control de las patentes se comportan como los ricos explotadores del siglo diecinueve ahogando agricultores y pobres de todo el mundo.  Para otros, Monsanto es la mejor esperanza para atacar una futura crisis alimentaria y aportar al medio ambiente.
 
¿Quien es Monsanto? 
 
Con sede en San Louis, Missouri (USA), Monsanto tuvo sus orígenes en química y farmacéutica. Con el “know-how” de sus investigaciones y desarrollos la han llevado al negocio de modificar genéticamente las semillas donde hoy son el jugador principal. De los $13,5 mil millones en ventas en 2012, la mayoría proviene de semillas transgénicas (genéticamente modificadas). 
 
Su modelo de negocios es productividad. Incrementar la cosecha por hora de trabajo y/o acre de tierra. En menos espacio producir más. ¿Cómo? tomando la genética de la semilla de, por ejemplo, el maíz o la soja modifican su ADN para hacerla mas resistente a bacterias, pesticidas, lluvias, sequías y requerir menos consumo de energía. 
 
Descubrieron como hacerlo y tienen el dominio del mercado. Hay otros competidores, pero ellos son los dominantes. 
 
Cerca del 90% de la cosecha de la soja y 80% del maíz y algodón en Estados Unidos  crecen con semillas que contienen la tecnología de Monsanto. Agricultores en India con el algodón, Brasil y Argentina con la soja usan la tecnología de Monsanto. 
 
Las oportunidades son inmensas. Desde crear semillas que generen menos grasas, más proteínas hasta que las cosechas requieran menos agua, energía, sean más resistentes a los cambios climatológicos. Es un beneficio para países pobres donde agricultores y la población enfrentan retos alimentarios.
 
Pero no todos lo ven así. No sabemos su efecto en el cuerpo humano y en los animales que se alimentan de estos alimentos modificados. Investigadores franceses encontraron que la semilla de maíz genéticamente modificada de Monsanto generó tumores cancerígenos en ratas. Pero el estudio suscitó criticas entre científicos por varios factores entre ellos que los ratones usados en la prueba son propensos a generar cáncer independiente de lo que comen o el modo que se crían. 
 
Hay críticas sobre la relación Monsanto y los conglomerados agrícolas con los políticos en Washington. ¿Una muestra? Una ley que los críticos la llaman la ley para proteger Monsanto. La provisión, llamada protección a los agricultores, protege a los agricultores de demandas sobre riesgos del consumo de cosechas con semillas genéticamente modificadas.  Esta pasó dentro de otra ley que tiene que ver con presupuesto. Los defensores dicen que es para evitar demandas frívolas. 
 
Los críticos cuestionan el poder monopólico que tiene Monsanto.  Recientemente, la corte suprema de Estados Unidos falló unánimemente a favor de Monsanto donde agricultor no puede usar las semillas genéticamente patentadas de Monsanto para crear otra sin pagar.   
 
Para unos es el Frankenstein de los alimentos. Para otros es prueba de progreso e innovación. 
 
Esta controversia continúa.
 
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