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ANALISTAS El camino por recorrer
viernes, 19 de julio de 2013
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Se podría afirmar que todo aquel que ha competido en carreras de poco kilometraje (10 ó menos) se plantea la posibilidad de incrementar la distancia  y tal vez completar media maratón, o la maratón completa. Sin embargo, “del dicho al hecho, hay mucho trecho”, literalmente, ya que muchos kilómetros de entrenamiento pasarán antes de poder lograrlo, aparte de un sinnúmero de factores que hay que tener en cuenta para elevar nuestros objetivos (alimentación, indumentaria, fuerza, velocidad, etc.).

Implica una planeación que no incluya un brusco aumento en las distancias y la intensidad por la impaciencia de ver resultados con prontitud. Es muy importante saber controlarnos, pues a pesar de que nuestro organismo tiene una asombrosa capacidad de asimilación y se puede mejorar, siempre hay que mantener la calma. El ritmo en los entrenamientos debe ser progresivo, semana tras semana, de tal forma que lleguemos a hacerlo de una manera cómoda (que podamos ir hablando). Esta progresión es relativa porque se harán semanas más intensas que otras, alternando en los entrenamientos diarios. Recordemos que se necesitan varios años continuos para lograr la plenitud en cada deportista.

Saber exactamente lo que le conviene a cada uno es una tarea específica, pero en términos generales, podemos hablar de las sensaciones al correr y el lugar elegido. Lo ideal es escoger lugares entretenidos. Es muy importante evitar las paradas y las cuestas pronunciadas y dar vueltas en circuitos muy cortos. Hay que tener en cuenta que la mente juega un papel muy importante en el entrenamiento, por eso es fundamental relajarla. Es necesario intercalar el descanso durante la semana, e intensificarlo cuando se acerca la competencia. Los estiramientos son un elemento clave; es muy fácil aprenderlos y la manera más adecuada es una tensión relajada y sostenida, poniendo atención en los músculos que se están estirando, evitando insistencias bruscas que puedan causar lesiones.

Todo lo anterior será el largo camino que nos llevará a duplicar la distancia. En otras palabras, todo aquel que termine una carrera de 10.000 metros, puede empezar a planear una media maratón y soñar con la maratón. Solo la preparación correcta hará que los sueños se vuelvan realidad.