Este complejo de villas de lujo tiene espectaculares vistas sobre el Océano Índico

Expansión - Madrid

Encaramado en el borde del acantilado de piedra caliza de Uluwatu, Bali, a 160 metros de altitud y desafiando la gravedad, emerge The Edge, un complejo de villas de lujo con espectaculares vistas sobre el Océano Índico y con una piscina flotante, con suelo de cristal y cuyos últimos 6 metros vuelan sobre el mar garantizando el vértigo más adrenalínico. Solo está permitido que se bañen un máximo de cuatro personas a la vez. La seguridad, ante todo.

Las piscinas infinitas, en las que parece que el agua se junta con el mar o el horizonte y en las que darse un baño te hace sentir que éste es también infinito, han dado paso a nuevas construcciones voladas cuyos baños se parecen más a flotar en el aire. Esa es la sensación que han perseguido en The Edge, donde se puede nadar en su piscina sobre la caída libre de un acantilado marino. La espectacular piscina nace en tierra firme, pero acaba en el aire.

The Edge es reconocido como un exclusivo complejo de villas privadas de cinco estrellas, con servicio de mayordomo profesional, discreto y personalizado, entrenado por la prestigiosa Magnums Butler Academy, y de servicio las 24 horas del día.

Si lo solicitas, los mayordomos te pueden preparar y servir el desayuno en la cocina privada de la villa; o almuerzos personalizados y elaborados por el chef, incluidos platos europeos y de pescado y marisco frescos, y regados con vinos de su extensa carta de vinos. Las amplias villas son auténticos refugios de lujo que incluyen 2 piscinas privadas y un home cinema de última generación en una sala privada, así como jardines tropicales regados con aguas residuales recicladas. Y además de la cocina, también vienen equipadas con una bodega y un salón de puros. Todo lo necesario por si el deseo de los clientes es descansar y pasar inadvertidos.

A 45 minutos en coche del aeropuerto internacional de Ngurah Rai ofrece un hospedaje aislado y lujoso con impresionantes vistas sin obstáculos del Océano Índico. El precio por noche va desde los US$1.315, en la villa más pequeña, de 800m2 y un dormitorio a los US$3.800 por noche en la villa de cinco dormitorios y 3.500m2. Y el complejo ha sido galardonado ya con más de una decena de premios y reconocimientos entre los que destacan: El Traveler Choice Tripadvisor 2019, Yak Awards 2018 al mejor resort y el Haute Grandeur Global Hotel awards 2018.

The Edge tiene un bar en la cima del acantilado en el que sirve una amplia selección de bebidas y cócteles y que ha sido galardonado con el premio Wine Spectator y un restaurante, disponible las 24 horas, en el que se sirve una excelente selección de cocina occidental y asiática.

La oferta se completa con un gimnasio totalmente equipado y un espectacular y galardonado spa aferrado a la pared rocosa del acantilado, innovador por fuera pero con alma, en el que se ofrecen experiencias balinesas inspiradas en los cuatro elementos básicos de la ofrenda diaria del templo balinés: sincera devoción, flores sagradas, agua bendita y arroz para mantener la vida.

El acantilado en el que reposa el resort está cargado de leyenda y misterio. Dicen que hace muchos siglos, Danghyang Nirartha era un importante sacerdote hindú en las cortes reales de Java que se vio obligado a huir a Bali al ser objeto de un amor no correspondido de una de las esposas de su patrón real. Allí se convirtió en el principal consejero del rey Dalem Baturenggong y a su llegada al extremo sur de la isla, Nirartha meditó en el borde del acantilado y recibió una visión sagrada sobre la santidad del lugar. De ahí que se construyera un templo llamado Uluwatu (ulu - fin de la tierra, watu - roca), a escasa distancia de The Edge. El enclave, en la parte más sudoriental de la isla de Bali, se presenta como el ideal para disfrutar de una vacaciones idílicas y románticas y su piscina puede ser la más arriesgada del mundo y también una de las más fotografiadas desde su inauguración en 2009. La curiosidad por ella es tal que, aunque no seas cliente del hotel, puedes disfrutar de la experiencia de sentirte suspendido en el vacío mientras te das un baño por una tarifa de US$50.

Este espacio, llamado Oneeighty, construido sobre una serie de estanques en cascada, cuenta con una segunda piscina, tumbonas sobre suelo de arena y un bar en el que se sirve, durante el día, menús típicos de playa. Y al llegar la tarde, suena la música y The Edge se transforma en un auténtico oasis con palmeras de coco iluminadas.

Esta piscina volada se une ya al grupo de las piscinas más espectaculares del mundo, entre las que destacan la Infinity pool más grande del planeta tierra situada en el piso 57 del Marina Bay Sands Resort en Singapur, o la londinense del complejo residencial Embassy Gardens en el South Bank que une dos edificios a 35 metros de altura y con el suelo transparente. O las más deseadas de los hoteles europeos de Grecia, Francia, Italia, España...O las que aún están por construir pero en las que nadie se atrevería a bañarse, como la proyectada para ocupar la azotea completa de un rascacielos de Londres. 360º y sin bordes. Volviendo a Bali, sin duda, no se quedan atrás. ¡Saben vivir al límite "life on the edge"!