Daniel Picciotto, presidente de PDC Vinos y Licores, dijo que está creciendo el consumo de rosé y vinos espumosos en las mujeres.

Vanessa Pérez Díaz - vperez@larepublica.com.co

Los negocios tienen un nivel de riesgo y en algunos es mayor que en otros. Esto último aplica muy bien para el mercado del vino, pues el consumo viene cayendo en restaurantes por la carga tributaria según Acodres y los supermercados le están abriendo la puerta al vino de bajo precio, aspectos que harían pensar a un empresario de si es un buen momento para invertir.

Para Daniel Picciotto, presidente de PDC Vinos y Licores, la respuesta es sí.
El empresario no solo incorporará nuevas referencias de vinos el próximo año, como algunos productos de la casa George Duboeuf, de la región Beaujolais; sino además empezará a cultivar la uva Isabella tinto en Valle del Cauca para sacar un vino 100% colombiano.

LOS CONTRASTES

  • Claudia BarretoPresidenta ejecutiva Nacional de Acodres

    “El tema del consumo de vino tuvo dos afectaciones negativas: la aprobación de ley de licores y posteriormente la reforma tributaria”.

Acodres dice que la ingesta de vino cayó 20% por impuestos, ¿lo tributario es un peso?
Hay dos formas de verlo: desde el lado del MinHacienda y del lado de ese consumidor que tiene una capacidad de consumo limitada porque gana desde un salario mínimo y si suben el IVA de 16% a 19%, pues la capacidad de compra disminuye. Si tengo un ingreso mensual y me suben el IVA, voy a seguir pagando servicios, vestimenta, comida, lo básico; y lo que me queda para diversión se ve afectado. Por ejemplo, si antes compraba una botella de vino $50.000 ahora será una de $25.000.

¿Dónde se compra más vino: en restaurantes o en retailers?
Los restaurantes están muy afectados y eso que ellos están haciendo el esfuerzo de ofrecer vino de calidad. Creo que tenemos un año atípico y no me atrevo a dar cifras definitivas. Sin embargo, si se miran la cifras de importaciones en diciembre del año pasado, ese número está abultado, porque la gente compró mucha mercancía para pagar un impuesto menor este año. Es decir, todavía se está vendiendo lo del año pasado. No hemos cumpido el ciclo completo para decir si el consumo creció o bajó. Lo que sí es cierto es que hay una caída dramática del consumo de vino en restaurantes.

Además de la carga tributaria, ¿qué otra razón incide?
La explicación que tengo es que el consumidor encuentra vino muy barato en las grandes superficies y eso de alguna manera ha distorsionado el precio del vino de calidad que se vende en los restaurantes.

¿Desde qué precio se puede considerar un vino de calidad?
No podría decir un precio. Lo que diría es que la mayoría de los restaurantes venden vinos con 6 u 8 meses de añejamiento, provenientes de casas de renombre, de productos especiales.

¿Los vinos que venden los supermercados llegan a ese nivel?
Son vinos de consumo masivo que en Colombia no estábamos acostumbrados a ver. Antes, uno veía el vino como un lujo, y ahora están llegando vinos de muchas partes. La gente lo está empezando a consumir, y eso bueno porque empieza una cultura de vino. Sin embargo, para los europeos ese vino que llega es el que toman allá como agua.

¿Qué tipos de vinos se están tomando en el país?
La mitad del consumo en Colombia es de origen chileno, 70% es Cabernet Sauvignon, esa es la gran parte. Luego hay mucho consumo de vino argentino, y en esta categoría el Malbec es el predilecto. Está llegando vino de Europa, sobre todo de España, que está muy agresivo en cuanto a calidad y precio. Y ante eso, Italia y Francia empiezan a reaccionar.

¿Qué opina del californiano?
Primero lamento lo de los incendios en Napa, porque es un duro golpe para la industria del vino. Hay consumidores para todo, eventualmente los vinos estadounidenses se comenzarán a cotizar en Colombia.

¿Cuál es el perfil de quien está tomando vino?
Las mujeres empiezan a consumir vino en serio, mucho Rosé y vino espumoso, y eso me da gusto. En cuanto a la edad, los de 35 y 45 años son los que más toman, aunque los jóvenes ya están consumiendo, sobre todo cuando llega vino tan barato.

¿Están dadas las condiciones para aumentar el consumo de vino en el país?
No. Una razón es porque se consume muy poco alcohol, por razones culturales, el colombiano aún está acostumbrado a tomarse una botella un viernes y pasa el resto del fin de semana curándose el guayabo, eso es un consumo inconsciente. La segunda, es que los impuestos a las bebidas alcohólicas son muy altos. Y la tercera razón, es porque le tenemos aversión al alcohol, porque tenemos la costumbre de pensar que es para emborracharse, y no es así. Todavía no estamos listos para consumir como corresponde.

¿Cuáles son las novedades de la Casa Domecq?
Estamos importando uinos vinos de la región de Beaujolais, que tienen aromas florales de frutos rojos y de especias. Es un cambio drmático en el mercado. El Nouveau será la cosecha nueva que vamos a traer. Estamos por presentar al mercado un vino de calidad Reserva de Chile, son unos Melort y Sauvignon Blanc, de Carneros.

¿Y en qué está invirtiendo PDC Vinos y Licores?
Hemos invertido en la planta, hicimos una inversión enorme en el tema de Buenas Prácticas de Manufacturas. Este año estamos planificando inevrtir en el campo. Tengo muchas ganas de plantar uva en tierra colombiana, para traer tecnología de afuera y enseñarle al cultivador colombiano.

¿En dónde estaría el cultivo?
Como la planta de Brandy Domecq está en Valle del Cauca, sería ahí. Ahí ya cultivamos la uva Isabella, para producir el brandy. De la Isabella tinto podríamos sacar dos productos nuevos, partiendo de esa uva. Queremos hacer un vino que sea autóctono, que sea un vino colombiano y que salga para una temporada especial desde el próximo año.

Brandy con medallas de oro
Aroma, sabor y balanceo son algunos ítems que evaluaron en el Spirits Selection by Concours Mondial de Bruxelles. En ese concurso, dos licores de la Casa Domecq, producidos por PDC Vinos y Licores, recibieron medallas de oro: Brandy Domecq y Brandy Noble Añejo Especial. “Es la primera vez que participamos y ganamos. No creo que solo un reconocimiento sea sinónimo de calidad, pero cuando se reúnen críticos y ‘conocedores’ y se ponen de acuerdo para determinar si el producto merece una medalla de oro, creo que es sinónino de que algo se está haciendo bien”, dijo Picciotto.