El nacimiento y desarrollo de Hunter coincide con el Imperio Británico, incluso, la marca cuenta con dos sellos reales

Tatiana Arango M. - tarango@larepublica.com.co

Henry Norris y Spencer Parmelee fundaron en Edimburgo la North British Rubber Company en 1855 con solo cuatro empleados para producir cinturones, mangueras, ruedas y objetos de goma. E incluyeron una gran novedad para la época: las botas de caucho. ¿La razón? En ese momento el calzado se fabricaba con pieles, cuero y fibras vegetales.

El nacimiento y desarrollo de Hunter coincide con el Imperio Británico, incluso, la marca cuenta con dos sellos reales. Uno de los datos más curiosos alrededor de la compañía es el origen de la bota alta impermeable, un modelo que se conoce como Wellington. Este calzado está inspirado en el Duque de Weliington, quien solicitó un modelo similar a su zapatero con el objetivo de usarlo en el campo de batalla. Tras su fallecimiento, sus requerimientos siguieron siendo un reto para los fabricantes de botas hasta que Hunter las desarrolló. La familia real británica continúa siendo uno de sus clientes asiduos. Es icónica la foto de Lady Di con el príncipe Carlos en la que Diana lucía unas Hunter color verde.

La marca ha estado íntimamente relacionada con los conflictos mundiales como proveedor. La I Guerra Mundial disparó la producción de las primeras botas Hunter: para surtir a las tropas se fabricaron más de 1,18 millones de pares. Durante la II Guerra Mundial 80% de la producción de la empresa se destinó a equipamiento militar.