Dermatitis y otras patologías relacionadas con la hidratación de la piel se pueden desarrollar a raíz del frecuente lavado de manos

Margarita Coneo Rincón - mconeo@larepublica.com.co

Una de las principales recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y las diferentes entidades sanitarias en la pandemia es el constante lavado de las manos, mínimo cada tres horas. Sin embargo, dermatólogos señalan que la piel no está acostumbrada a estas conductas, por lo que tal lavado puede generar resequedad o piel tensionada y en algunos casos patologías más delicadas como dermatitis; que requieren de tratamiento médico.

Aunque algunos jabones contienen soluciones nutritivas, la manera más efectiva de evitar la resequedad es aplicar cremas o lociones hidratantes después del secado de las manos para impedir la formación de grietas y patógenos.

“Para mantener la piel humectada, hidratada y protegida, se puede optar por una loción o crema con activos e ingredientes de origen natural. Por ejemplo, existen aceites como el Lipofurctyl Argán de Basf, que contribuyen a la nutrición, reparación e hidratación de la piel; así como bioactivos provenientes de la semilla de moringa, un superalimento popular, también llamado árbol de la vida, que forman una película protectora en la superficie de la piel frente a la acumulación de impurezas, de igual forma, repelen las partículas de polvo y dan un efecto détox”, explicó Lina Joya, directora de mercadeo para la línea de cuidado personal de Basf.

Según los expertos lo que hacen estos productos es proteger esa película invisible de pH ácido de la piel que recubre la capa de la epidermis, que es a su vez la primera línea de defensa del organismo.

LOS CONTRASTES

  • Diana IbarraGerente de Educación de Foreo para Latam

    “La prisa y el ritmo de vida a veces puede hacer que nuestra rutina de limpieza se vea afectada y en los casos en los que hay, por ejemplo acné, se puede aumentar la bacteria y llevarlo a otros lugares”.

Además, productos con dulcemin, un bioactivo basado en la proteína orgánica de la semilla de almendra dulce, ayudan a fortalecer la piel sensible y a resistir agresores externos. De esta manera se mantiene la hidratación. También, se recomienda el uso de productos con altos niveles de componentes hidratantes naturales, más que solo aceites puesto que los resultados de estos pueden no ser tan efectivos.

Debido a que el virus no se contrae por contacto cutáneo sino por la boca, ojos y nariz, el cuidado y limpieza de la cara también toma gran relevancia. Es por eso que en el lavado debe realizarse con mucho cuidado y precaución a fin de no representar riesgos para la salud de la piel y tampoco tener efectos contraproducentes.

En este sentido, usar productos de cuidado facial debe hacerse únicamente cuando la piel esté totalmente limpia para evitar que los poros colapsen por la acumulación de grasas, células muertas y agregados de cuidado facial.

Diana Ibarra, gerente de educación de Foreo para Latam, explicó que las rutinas de limpieza facial que se hacen solo con agua y jabón muchas veces no son suficientes puesto que no eliminan el total de impurezas que se pueden encontrar en la piel. También agregó que es muy importante aplicar mascarillas y sueros luego del lavado normal.

“La piel es la primera línea de defensa por lo que múltiples factores como estrés, edad, alimentación y otras conductas pueden afectarla. Lo que podemos hacer para cuidarla es comer bien, dormir bien y tener una buena rutina de limpieza. Para hacer este proceso hay algunos dispositivos, como los de Foreo que nos ayudan a limpiar la cara eliminando hasta 99,5% de suciedad e hidratando la piel”, explicó Ibarra con respecto al cuidado.

Errores en el cuidado de la piel

Además del cuidado los expertos señalan que hay errores que las personas comenten normalmente y afectan la piel. Uno es tener las almohadas sucias, ya que estas acumulan células muertas, grasa e inclusive bacterias después de un tiempo. La recomendación es lavarla mínimo cada seis semanas con agua caliente y lavar la funda semanalmente. Otro error es solo usar crema en la cara y olvidar el cuello, que también está expuesto. Sobre los lavados señalan que es importante la hidratación ya que si no se hace la piel tiende a volverse más seca o grasa. Recomiendan usar un limpiador suave en la noche y solo usar agua tibia en la mañana.