Entre las propuestas que se destacan del restaurante está su carta de cocteles con óleos, bebidas gaseosas naturales con pulpa de fruta

Natalia Molano Torres - nmolano@larepublica.com.co

La primera semana en la que el chef argentino Nicolás Abadi llegó a Colombia consiguió trabajo. Ya fuese por destino o suerte, el propietario de Leon Mozzarella Bar, Jairo Badalachi, le ofreció un lugar en el que era su nuevo restaurante. Después de más de un año de dejar el puesto por proyectos personales, Abadi vuelve al establecimiento con la visión de hacer cambios sutiles que mantengan la esencia del espacio, que ofrece cocina fusión italiana.

De acuerdo con el chef, sus orígenes juegan un papel muy importante en esos cambios. “En Argentina se come mucha pasta. En cada barrio se encuentran fábricas de pastas caseras, cuyos propietarios son familias. En Colombia, si bien se come pasta, la costumbre de consumirla tan seguido no está tan presente. De ahí que estemos trabajando ofreciendo pastas hechas a mano para que los comensales disfruten del sabor y las técnicas que diferencian estas pastas a las que comúnmente se ven en los supermercados”, sostuvo Abadi.

Además de la estética del restaurante, que posee un estilo casual, con sofás y elementos de interior en colores pasteles, la carta de cocteles también se logra destacar, pues incluye varios sabores de óleos, bebidas gaseosas naturales con pulpas de fruta marinadas por aproximadamente tres días.

Además de los platos del establecimiento, ubicado en una casa tradicional de Chapinero, se resaltan las empanadas caprese con pesto de albahaca o postres como el créme brûlée de vainilla y pistachos.

Para Abadi, otro factor que influye en la experiencia del comensal al ir al establecimiento es la atención al cliente de parte de todo el equipo.

“Más allá de estar al tanto de lo que pasa en la cocina, también atiendo algunas de las comandas de los clientes, ya que es diferente que el mismo chef sea quien te recomiende un plato”, concluyó.

Ravioli al Tartufo

Son raviolis redondos con una mezcla de stracciatella, mozzarella y parmesano. También tiene carpaccio de trufa negra y una salsa con hinojo, apio, vino blanco y crema, mezcla que le añade sabores anisados al plato.

Pappardelle de cordero

Clase de fettuccine servido con ragú de cordero, el cual se cocina por cerca de 24 horas con vino tinto y verduras, lo cual logra que quede mucho más tierno. Además, tiene queso parmesano por encima y ricotta fresca.