lunes, 21 de octubre de 2013
La República Más
  • Agregue a sus temas de interés

Colprensa

Su nombre apareció un día acompañado de un precio muy alto por una de sus obras. Se supo, entonces, que era artista, colombiano, de 28 años, pero que no vivía en el país porque sus padres se lo habían llevado a Londres cuando tenía diez.

Es moreno. De pelo crespísimo. Nació en 1986, en febrero, en La Paila, Valle del Cauca. Sus padres trabajaron en limpieza, allá en el otro lado del océano, y él también, aunque fue asistente de profesor, se decidió por la limpieza porque le pagaban lo mismo, se ocupaba menos tiempo y se podía dedicar al arte el resto del día.

Aunque Óscar Murillo, contó en una entrevista que no quería estudiar arte, porque pensó que no le daría trabajo. Estudió animación, duró dos semanas, no aguantó y se pasó a la Facultad de Artes de la Universidad de Westminster. Después daría un paso más grande. Aplicó a la maestría del Royal College of Art.

En julio, una de sus obras fue vendida por US $391.475 por la casa londinense Christie’s. Sotheby’s vendió otra por US$177.456 y Phillips por US$224.145. Leonardo DiCaprio se gastó, en septiembre, más de US$ 400.000 en uno de sus trabajos, pagando más de diez veces el valor original. En Colombia aún no se conoce, pero muchos expertos como Lucrecia Piedrahita, curadora de arte, han empezado a revisar su trabajo y les parece que no está haciendo una obra opuesta a la corriente de lo que la mayoría de artistas contemporáneos están haciendo. Sin embargo, Piedrahita asegura que en Inglaterra se popularizó por esas cifras de dinero altísimas y no porque su obra haya entrado con una fuerza contundente.