La línea tiene cinco familias de fragancias

Expansión - Madrid

“Todo el que iba al apartamento de París o a La Colle Noire, la última casa que tuvo Christian Dior en Grasse, se llevaba algo: un tarrito de mermelada, un ramo de flores, una botellita de aceite”, explicó Daniel Figuero, experto en fragancias de Dior.

Inspirada en este arte de recibir, nace Maison Christian Dior. “Es una colección de 22 fragancias unisex y creaciones para la casa como jabones sólidos y líquidos, velas, cremas corporales o los originales fulares de Mitzah: pañuelos de seda para perfumar. Un verdadero fondo de armario creado por François Demachy que es nuestro perfumista. Con él trabajamos 13 personas, una en Japón, otra en China, dos en EE.UU. Somos los privilegiados que vemos el proceso de creación de la fragancia y que le acompañamos a descubrir materias primas, como el año pasado, por ejemplo, que estuvimos en Sri Lanka conociendo el sándalo”, agregó Figuero.

Dior es una de las pocas casas que cuenta con un perfumista propio para componer todas sus fórmulas. Según Figuero, de entre las 22 fragancias, unas están inspiradas en momentos de la vida de Dior: “es el caso de La Colle Noire que, con sus toques de rosa, recrea una cena en su casa, y otras se centran más en la materia prima. Hay algunas muy frescas, como Terra Bella ideada en un paseo por la Alhambra y tiene nerolí y es pura Andalucía”.

Distribuidas en cinco familias, hay una fragancia para cada persona, “o varias. Por la mañana te puede apetecer una fresca y por la noche algo más sensual. Yo recomiendo mezclarlas para obtener un resultado único o perfumarse solo con la crema corporal”, apuntó.

Con respecto a los otros objetos, Figuero anotó: “una pastilla de jabón perfuma todo el baño y las velas, de porcelana mate sin bizcochar, ofrecen 70 horas de duración deliciosas”.