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La marca del grupo Volkswagen asegura que hay demanda en mercados emergentes como Rusia, China y Latinoamérica. Este modelo contribuiría a alcanzar el objetivo de ventas para 2015.

La estrategia que se ha marcado Volkswagen es ser el líder mundial de los fabricantes de automóviles en 2018. Y a ella, no escapa ninguna de sus marcas, ni siquiera las de lujo como es Bentley, obligada a duplicar ventas en tres años. Jan-Henrik Lafrentz, máximo responsable financiero de la marca, ha sido el primero en afirmar que Bentley prevé vender 15.000 vehículos en 2015, cifra que supondría duplicar las 7.000 unidades vendidas en 2011.

Las posibilidades de llegar a esta cifra sólo pasan no sólo por el aumento del portfolio de modelos sino por la apertura a nuevos nichos de mercado. Es aquí donde Bentley se plantea la posibilidad de fabricar en serie modelos blindados. La marca británica con sede en Crewe nunca antes se había planteado esta posibilidad. De hecho, sólo el Príncipe Carlos cuenta con una versión a prueba de balas del mítico Turbo R. Su gran rival en Reino Unido, Jaguar Land Rover si proporciona vehículos blindados a sus clientes aunque su fabricación la realiza a través de acuerdos con empresas carroceras especializadas en blindaje.

Bentley exporta ocho de cada diez vehículos que fabrica en Crewe fuera de Reino Unido. Y hay dos países clave con crecimientos por encima del 30%, China y Russia, en el primer semestre de 2012. Además, Lafrentz explica que hay una demanda creciente también en Latinoamérica por la marca, demanda acompañada por peticiones de vehículos blindados. El ejecutivo de Bentley asegura, en declaraciones al The Guardian, que es precisamente "la demanda de este tipo de vehículos en varios países lo que hace factible su producción en serie", si bien no detalla cuántas peticiones han recibido.

El todocamino, más cerca
Por otra parte, Bentley prepara la entrada en el próspero segmento de los todocaminos (SUV) con el EXP 9F Concept, presentado en el Salón de Ginebra este año. Su aparición en escena creó una fuerte controversia entre los bentlistas más puristas, para los que desvirtúa la imagen de marca.

La firma británica decidió sondear entonces la acogida que tendría fabricar este modelo. Tres países ya han dado el visto bueno, China, Estados Unidos y ahora Rusia en su reciente salón del automóvil. Bentley no ha querido confirmar a este periódico si producirá en serie este SUV, algo que los analistas del sector dan por sentado a falta de fecha de confirmación. Todo parece indicar que el anuncio se realizará en el marco del Salón de París que se celebra a finales de septiembre.

Bentley estima que vendería entre 3.500 y 5.000 unidades del EXP F9, cifra que contribuiría de forma significativa a alcanzar las 15.000 entregas en 2015. El fabricante británico se uniría, así, a otras dos marcas de lujo del grupo Volkswagen que históricamente tampoco han ensamblado todocaminos: Porsche, con el Cayenne, y Lamborghini, que tiene preparado en la recámara el Urus.