Los clubes sociales cerraron sus puertas hace más de dos meses, sin embargo, algunos que están ubicados en los municipios ya han abierto

Margarita Coneo Rincón - mconeo@larepublica.com.co

El Decreto 593 de 2020 expedido el 24 de abril dio luz verde a la realización de actividades deportivas, entre estas, algunas que se practican en clubes sociales, sin embargo, la autorización para operar de estos lugares depende directamente de las alcaldías locales, más allá del decreto, ya que estas son las encargadas de avalar los protocolos y permitir la apertura dependiendo de cada situación particular.

Ahora bien, en ciudades como Bogotá y Cartagena no está permitida la apertura de clubes sociales para hacer deporte; mientras que en Medellín, Cali, Bucaramanga y algunas zonas de la sabana de Bogotá ya se habilitó a estas empresas para que reabran sus puertas a la práctica de algunos deportes, entre estos el golf, tenis y la equitación.

LOS CONTRASTES

  • Sergio SaldarriagaPdte. Cámara de Clubes Sociales

    “Sí hay algunas alcaldías más abiertas a la apertura para hacer deportes, por ejemplo, en Cali se implementó un pasaporte deportivo para que las personas puedan salir”.

“A ningún club de Bogotá se le ha autorizado actividad deportiva, los clubes que están abiertos para que las personas puedan hacer ejercicio entre las condiciones del decreto nacional, son todos por fuera de Bogotá que han buscado las autorizaciones con los alcaldes de los municipios. El tema es que todos los clubes hemos querido hacerlo con la autorización del distrito y han estado varias entidades interviniendo, sin embargo, tenemos todos los protocolos y no la autorización”, explicó Andrés Fernández de Soto, presidente del Country Club Bogotá, quien agregó que en el club solo se esta permitiendo el ingreso de algunos socios para que atiendan a sus caballos.

De igual forma, Carlos Romero, presidente del Hato Grande, explicó que el club ya está abierto bajo estrictos protocolos de bioseguridad con la aprobación de la Alcaldía de Sopó. El club Chicalá, si bien ya tiene las autorizaciones pertinentes, aún no abre sus puertas en Anapoima, y en Cali los Farallones ya también tiene sus puertas abiertas para algunos deportes. El Campestre de Medellín tiene en su sede en Rionegro con casi todos los deportes activos, según explicó el presidente Sergio Saldarriaga, quien como director del gremio, agregó que han hablado con diferentes autoridades para gestionar las aperturas.