Las instituciones financieras se han visto enfrentadas al reto de implementar sistemas de reconocimiento facial, de voz o de huella

Ximena González - xgonzalez@larepublica.com.co

La tecnología cobra cada vez más relevancia como medio principal para la interacción con el entorno. Sin embargo, así como le ha abierto la puerta a tantas facilidades y comodidades, también ha aumentado el riesgo de robo de datos y fraudes informáticos para las empresas. Así lo destacó Marcelo Fondacaro, COO de VeriTran.

Según un informe de Kaspersky, en 2019 se registraron 45 intentos de ataques informáticos por segundo en América Latina, lo que representa pérdidas millonarias para el sector financiero mundial.

De acuerdo con Fondacaro, si bien no existe un mecanismo que garantice 100% la disminución del riesgo al crimen cibernético, sí se ha comprobado que la multiplicidad de mecanismos de seguridad informática puede aumentar, en gran parte, las probabilidades de combatir estas situaciones. Frente a ello, destacó que una combinación entre la biometría y la tokenización, por ejemplo, es una de las soluciones que continúa ganando terreno en el mercado de la seguridad informática.

Los sistemas biométricos son un conjunto de tecnologías digitales que utilizan rasgos físicos de las personas como un medio de autenticación.

La tokenización hace referencia a aquel mecanismo mediante el cual se reemplazan los datos y la información más sensible del titular de una tarjeta o medio de pago, por un token aleatorio que cambiará constantemente.

“La incorporación de estas soluciones biométricas y de tokenización permite que el usuario no tenga que recordar contraseñas y facilita que la información esté siempre protegida de cualquier ataque cibernético por suplantación de identidad al tener la certeza de que siempre se emitirá un número de identificación diferente”, agregó Fondacaro.