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INFRAESTRUCTURA La factura del nuevo POT a los bogotanos más pobres
jueves, 14 de noviembre de 2013
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Luis Felipe Henao

En los últimos días, Camacol presentó el estado de los indicadores líderes del sector edificador al mes de septiembre.

De este reporte llaman la atención dos hechos: en primer lugar, el estupendo crecimiento -con tasas de dos dígitos- de las ventas de vivienda nueva en los rangos de precio que reciben el subsidio a la tasa de interés ofrecido por el Gobierno Nacional; y por otra parte, el agotamiento casi total de la vivienda de interés prioritario en Bogotá, ¡cuya oferta disponible no supera las 20 unidades!.

Tan bajos niveles de producción de vivienda no se compadecen con las necesidades de una ciudad donde deberían estar construyéndose aproximadamente 80.000 viviendas formales al año para atender sus naturales necesidades de crecimiento poblacional y que ha sido una de las grandes receptoras de la población desplazada y otras víctimas del conflicto cuya atención es una prioridad para el Estado.

Dentro del Programa de Vivienda Gratuita del Gobierno Nacional, con el que se pretende garantizar el acceso a vivienda a 100.000 de los hogares más pobres del país, a la ciudad de Bogotá le fueron asignados inicialmente 8.110 viviendas. Por diversos motivos el Gobierno Distrital postuló proyectos para la construcción de 4.837 viviendas, de las cuales a la fecha sólo 350 han empezado construcción.

Uno de estos proyectos es “El Pulpo”, en la localidad de Puente Aranda, ubicada dentro del llamado “Centro Ampliado”, área de la ciudad donde el Gobierno Distrital quiere impulsar la construcción de vivienda de interés prioritario. El proyecto “El Pulpo” fue adjudicado el pasado 26 de febrero a la firma Territorio SAS CI para la construcción de 93 viviendas.

Por cerca de seis meses, la firma constructora, la Curaduría Urbana y Planeación Distrital trabajaron en la estructuración técnica y financiera de este proyecto teniendo como base el anterior POT de Bogotá.

En días pasados la firma constructora solicitó la suspensión del contrato ya que con la expedición del nuevo POT el trabajo de estructuración adelantado se había quedado sin piso y tampoco era posible elaborar una nueva propuesta técnica y financiera ante el vacío normativo existente en temas axiales del proyecto como las cargas y cesiones aplicables al mismo.

El lento avance del Programa de vivienda gratuita en Bogotá contrasta con lo que está ocurriendo en una ciudad como Montería donde se están construyendo 4.600 viviendas, o Barranquilla, donde se construyen 3.832, o Soacha donde entregamos 632 viviendas. Ninguna de estas ciudades tiene la capacidad fiscal o los recursos de nuestra capital.

Las cifras de licenciamiento e iniciaciones en el último año están mostrando que por primera vez en el país se está construyendo más vivienda social. Ese es un gran logro. También lo es el hecho de que con cada casa entregada estamos contribuyendo a la reducción de la pobreza. Según las cifras dadas a conocer por el Dane, entre 2010 y 2012, 1,27 millones de personas salieron de la pobreza (Índice de Pobreza Multidimensional) a lo cual contribuyó el hecho de acceder a una vivienda digna y al servicio de agua y saneamiento. Esto demuestra que la lucha contra la pobreza no es un asunto retórico o ideológico. Se construye día a día con hechos concretos.