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Cameron, quien perdió una votación sobre ataques aéreos contra las fuerzas del presidente Bashar al-Assad en 2013, necesita persuadir a varios legisladores de su Partido Conservador y a algunos del opositor Partido Laborista de que respalden su causa si obtiene respaldo del Parlamento para una acción militar.
El Comité de Asuntos Exteriores del Parlamento criticó extender los ataques aéreos en Siria a principios de este mes, al afirmar que sin una estrategia clara para derrotar a los militantes y poner fin a la guerra civil esa acción era "incoherente".
Pero desde que el Estado Islámico se adjudicó la responsabilidad de matar a 130 personas en París, algunos legisladores que eran reticentes a lanzar nuevos ataques en Siria han sentido cada vez más que era necesaria una acción para proteger a Gran Bretaña de ese tipo de ataques.
"No podemos darnos el lujo de esperar hasta que el conflicto sirio se resuelva antes de combatir a ISIL (Estado Islámico", escribió Cameron en respuesta a las objeciones del comité.
Cameron dijo en un escrito de 24 páginas que la campaña contra el Estado Islámico estaba ingresando en una nueva fase, enfocándose en el comando y control, líneas de suministro y apoyo financiero, algo a lo que Gran Bretaña podría contribuir.
"Está mal que el Reino Unido subcontrate su seguridad a otros países y que espere que las tripulaciones de otras naciones asuman las cargas y los riesgos de atacar a ISIL en Siria para detener el terrorismo aquí en Gran Bretaña", dijo.
Cameron tendrá que convencer a los legisladores de que extender las incursiones aéreas no significará que Gran Bretaña se convierta en un blanco aún mayor de ataques. Los militantes derribaron un avión ruso después de que Moscú lanzó un bombardeo sobre Siria, provocando la muerte de las 224 personas a bordo.
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