A la luz de los nuevos datos interinos, el remdesivir quedó clasificado ahora como un fármaco que no debería ser usado de forma rutinaria en pacientes con covid-19

Reuters

El antiviral remdesivir no debería ser usado como un tratamiento de rutina para pacientes de covid-19 en instalaciones de cuidado intensivo, dijo el jefe de una destacada organización médica, en un revés al medicamento desarrollado por el laboratorio estadounidense Gilead.

Remdesivir, también conocido como Veklury, y el esteroide dexametasona son los únicos fármacos autorizados para tratar a pacientes con covid-19 en todo el mundo. No obstante, el mayor estudio sobre la eficacia del remdesivir, realizado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), mostró el 15 de octubre que tiene escaso o nulo impacto, contradiciendo ensayos previos.

A la luz de los nuevos datos interinos del ensayo Solidaridad de la OMS, "el remdesivir quedó clasificado ahora como un fármaco que no debería ser usado de forma rutinaria en pacientes con covid-19", dijo el presidente de la Sociedad Europea de Medicina de Cuidado Intensivo (ESICM, por sus siglas en inglés), Jozef Kesecioglu, en una entrevista con Reuters.

Kesecioglu dijo que la recomendación será discutida en un documento científico sobre las terapias para tratar el covid que está siendo preparado junto a la Sociedad de Medicina de Cuidado Crítico, otro organismo de cuidados intensivos, cuya publicación está prevista para enero.

La primera versión del texto, hecha pública en marzo, afirmó que no había información suficiente para recomendar el uso del remdesivir y otros antivirales en pacientes críticos de covid-19.

Gilead, que ha puesto en duda los hallazgos de la OMS, dijo en un comunicado enviado por correo electrónico: "Confiamos en que los doctores en primera línea reconozcan el beneficio clínico de Veklury basado en la robusta evidencia de múltiples estudios aleatorios y controlados".

ESICM representa a miles de anestesiólogos, expertos en enfermedades respiratorias, enfermeras y otros profesionales del cuidado crítico en más de 120 países.

Aunque los médicos y los hospitales no están obligados a seguir su consejo, su recomendación podría frenar el uso del remdesivir.