Jesús Seade, candidato a la presidencia de la OMC por México, dijo que este organismo enfrenta una triple crisis en la actualidad

Paola Andrea Vargas Rubio - pvargas@larepublica.com.co

La Organización Mundial del Comercio (OMC) empezó a barajar diversos nombres para encontrar al sucesor del actual director general del organismo, Roberto Azevêdo, quien anunció que dejará su cargo el 31 de agosto de 2020 (un año antes de que se diera el fin de su mandato) por motivos personales.

Uno de los aspirantes que ha ganado protagonismo en esta carrera por ocupar la vacante de Azevêdo es el candidato por México, Jesús Seade, quien se destaca por haber negociado la creación de la OMC y del nuevo Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

Además de hablar de cómo inició su candidatura para la dirección general de la OMC, Seade habló con LR sobre los desafíos que enfrenta el comercio mundial en la actualidad y aseguró que “no puede haber OMC sin Estados Unidos”.

¿Cuáles son los desafíos que enfrenta la OMC hoy en día?
La OMC tiene una triple crisis. Hay tres cosas que debo tratar rápidamente. La primera, y quizá la más grave, es la de relanzar las negociaciones. Desde que se creó la OMC, hace 26 años, ha habido muy pocos resultados en negociaciones.

Se ha detenido el ritmo de las negociaciones. Esto es un problema, ya que las negociaciones son el corazón del sistema, ya que permiten incorporar nuevos países, más productos, solucionar problemas y llegar a acuerdos sobre los asuntos que van surgiendo en el camino.

Desde que se creo la OMC no se ha logrado negociar casi nada, eso es un problema muy serio. A esto se le suma que, por ejemplo, no existe el comercio electrónico en la OMC, se negoció cuando China no era miembro, por esto urge negociar y se debe retomar el ritmo.

¿Cuál es el segundo reto?
Se debe reparar el problema de solución de controversias del órgano de apelación. Por culpa de que no se negoció en 26 años, todas las tensiones nuevas le pegaron al sistema de solución de controversias, por lo que este segmento se complicó.

Dentro de este sistema está el órgano de apelación, el cual tiene la palabra final. En la opinión de Estados Unidos y de otros países este órgano de apelación ha tomado demasiadas libertades de interpretación, de creación de ley por su lado, por lo que EE.UU. ha bloqueado su funcionamiento. Por ello, se debe encontrar la forma de repararlo. Yo tengo claro lo que pienso proponer para llegar a un acuerdo sobre esto.

LOS CONTRASTES

  • Andrés Manuel López ObradorPresidente de México

    “Jesús Seade tiene experiencia, no está al servicio de ninguna potencia, es un profesional, sería un juez que ayudaría a todos, que le daría la razón a quien la tenga, no estaría subordinado a nadie”.

¿Y el tercer reto?
Hay que organizarnos en medio del covid-19, ya que esto hizo que los países adoptaran medidas que evitarán un mayor número de pérdidas de vidas humanas, las cuales tuvieron un fuerte impacto en el comercio. Esto en algún momento se empezará a liberalizar y consigo el comercio, pero si abrimos de forma descoordinada, va a ser mucho menos provechoso, por lo que necesitamos coordinación entre todos.

Hay que apostarle a un mecanismo fuerte de intercambio de información, en el que cada país informe cómo van los planes de reapertura. Esto le permitirá a la OMC organizar la información, hacerla lo más amigable a los usuarios y que cada gobierno la ponga a disposición de las industrias para tomas decisiones.

La pandemia ha impactado el comercio internacional, ¿cuál es el aprendizaje de esto?
Quiero proponer la creación de un código de buena conducta que permita que el cierre inicial, por otra situación como la que estamos afrontando, no sea tan desorganizado, sino que haya intercambio de mecanismos de información de consulta para mitigar el daño.

El gobierno de EE.UU. ha dicho que podría dejar la OMC, ¿qué significaría esto?
Por supuesto que no puede haber OMC sin Estados Unidos. EE.UU. tiene quejas muy fuertes en una serie de áreas. Ellos consideran que el órgano de apelación, del que hablé, no ha funcionado bien y EE.UU. tiene varias quejas sobre China.

Espero reparar el órgano de apelación en pocos meses. Me comprometí a lograr un acuerdo sobre esto en 100 días.

¿Cómo se decidió su candidatura para la OMC?
La renuncia de Azevêdo llamó la atención del presidente mexicano López Obrador, quien conoce mi trabajo y trayectoria. (...) Se tomó la decisión, como una decisión de gobierno y lo vemos como una candidatura latinoamericana, ya que necesitamos a la persona que mejor pueda ayudar a la OMC para salir del hoyo en el que está y por eso espero me apoyen.

¿Cómo ha sido su experiencia por el mundo?
Yo me quiero ser como una carta válida de América Latina para sacar al mundo comercial de la OMC adelante, porque al igual que conozco América Latina y Estados Unidos, por lo que acabo de negociar el T-Mec, también he vivido en los últimos 12 años en China, he trabajado mucho con las autoridades comerciales de China. Además, viví en Europa más años de los que he vivido en México.

Conozco cómo funciona todo el mundo, también África y Asia, por ello me veo como un puente muy válido, en particular entre China y Estados Unidos, donde peor está el problema, pero también con los demás países y regiones.

Hay analistas que dicen que se debería repensar el papel de la globalización, ¿cómo ve esto?
Hay reclamos de reducir un poco la globalización, porque la globalización es demasiado radical. Eso ya viene antes de la pandemia. Ha habido países que han dicho que la pandemia ha mostrado el peligro de depender de una cadena productiva que viene, por ejemplo, de China. Tenemos que regresar la producción al interior del país, una gran nación como Estados Unidos podría pensar eso. Esto puede que sea correcto en algunos casos, pero también puede llevar a un nuevo proteccionismo, que niegue los beneficios del comercio internacional.

Una cosa es decir que hay riesgo de que mi cadena de valor dependa de un solo país, pero eso no quiere decir que la alternativa sea producción dentro de mi país. Hay que llevar producción a países vecinos o diversificar las distintas fuentes de aprovisionamiento, como el inversionista que no pone los huevos en una sola canasta, sino que invierte en distintas empresas, lo mismo es en comercio.

Tenemos que buscar mejores beneficios sí, pero no negar los beneficios del comercio internacional, porque este ha contribuido para sacar a nuestros países de la pobreza.

¿Cuáles son algunas de las negociaciones que están en marca en este momento?
Facilitación de educación, reglamentos de otros países en asuntos de servicios como hotelería y finanzas y comercio electrónico. Estas son negociaciones que ya empezaron, que están en marcha y que hay que llevar a un feliz desenlace.

Además, hay que acordar negociaciones en agricultura, ya que se negociaron hace 26 años y se detuvieron, y también en economía verde y desarrollo.